Células T: el modelo de inmunidad oculta que podría acabar con la COVID-19

Cada vez son más los laboratorios y científicos que se suman a la larga y pedregosa carrera que tiene como meta el descubrimiento de la vacuna contra la COVID-19.

Horas y horas pasan los expertos encerrados para dar con el anticuerpo perfecto que acabe con esta enfermedad que ya se ha cobrado más 654 mil vidas y que ha dejado más de 16, 4 millones de contagiados en el mundo.

Todas las fuerzas están puestas en conseguir cuanto antes esa vacuna que, previsiblemente, frenara el avance de uno de los virus más letales que se recuerdan.

Sin embargo, muchos expertos e investigadores han legado a la conclusión de que, quizás, se han centrado demasiado en la vacuna mientras podían descubrir nuevas vías de curación.

Esto es lo que les ha ocurrido a un grupo de científicos de la Facultad de medicina DUKE-NUS (Singapur).

Los casi 30 expertos que forman parte de esta entidad han descubierto que en las personas afectadas por coronavirus se desarrollan unas células que podrían ser cruciales en la lucha contra la COVID-19: las Células T.

CÉLULAS T: QUÉ SON Y CÓMO FUNCIONAN 

Para entender cuál es la función que tienen estas células en personas que han superado la enfermedad, primero hay que conocer qué son y cómo funcionan estas importantes células que se han convertido en una nueva esperanza en la lucha contra el virus.

Las Células T son, como su propio nombre indica, unas células de carácter inmune que representan esa respuesta inmune humana contra las infecciones virales debido a su capacidad para atacar y matar directamente a las células infectadas.

Lo que hace a estas células especialmente poderosas frente a otras es su característica memoria a largo plazo. Es decir, las células T pueden mantenerse en la sangre durante años después de una infección, y es esto lo que permite que, si en un tiempo, esa infección vuelve producirse el cuerpo sepa cómo defenderse llegando a darle un carácter inmune a la persona frente a esa enfermedad.

Otra cuestión fundamental sobre estas células es que varios estudios han demostrado que la gente contagiada con covid-19 tiende a tener células T que pueden atacar el virus y, lo más sorprendente, que en muchas ocasiones personas que no han sido contagiadas desarrollan estas células T que también las hacen inmunes ante la COVID-19.

Sin embargo, pese a este revelador descubrimiento, los científicos comparten que todavía es demasiado pronto para poder determinar si esa inmunidad el real al cien por ciento o no, dado que todavía tienen que conocer con mayor profundidad el comportamiento de estas células T.

ALIADAS INESPERADAS FRENTE AL VIRUS

¿Significa entonces que las células T son la respuesta a esa tan ansiada inmunidad? La respuesta es no, aunque lo que sí son es la gran esperanza de muchos médicos, especialistas e investigadores al convertirse en un elemento que podría acortar – y mucho – el camino que queda para poder tener una vacuna.

Estas células T se han convertido en las grandes aliadas de los científicos ya que podrían ayudar a muchas personas no solo a no contagiarse sino a servir de ayuda para todos aquellos expertos que creen que una inmunidad frente al COVID-19 es posible.