La COVID-19: seis niveles y seis formas de manifestarse

Un equipo de científicos del King’s College London (Reino Unido) ha hecho un seguimiento riguroso del avance del coronavirus en la sociedad desde el comienzo de la pandemia. El resultado ha permitido reducir a seis los “tipos” o niveles de COVID-19, que se distinguen por un grupo de síntomas determinados.

Estos síntomas que manifiestan los distintos tipos también se correlacionan con los niveles de gravedad de la enfermedad, por lo tanto, con la probabilidad de que un paciente necesite asistencia respiratoria durante su hospitalización.

Claires Steve, la doctora que lideró el estudio, ha asegurado, además, que “estos hallazgos tienen implicaciones importantes para el cuidado y monitoreo de las personas que son más vulnerables a la forma más severa de COVID-19”. Por lo tanto, este descubrimiento podría ayudar a los profesionales sanitarios a predecir qué pacientes son más vulnerables en las olas de la epidemia.

«Si puede predecir quiénes son estas personas en el quinto día, tiene tiempo para brindarles apoyo e intervenciones tempranas, como monitorear los niveles de oxígeno y azúcar en la sangre, y asegurarse de que estén adecuadamente hidratados»

Claires Steve, doctora del King’s College London

 

OTROS SÍNTOMAS 

Para llevar a cabo el estudio, Steve y su equipo fijaron su atención en los datos recopilados en la COVID Sympston Study App, una aplicación que permite a los usuarios descargar información del coronavirus y, también, añadirla.

Desde el comienzo, las autoridades sanitarias han advertido de que la tos, la fiebre y la pérdida de olfato son los principales síntomas de la COVID-19. Sin embargo, estos científicos del King’s College London se dieron cuenta de que los usuarios en la aplicación indicaban otra serie de síntomas, como jaquecas, dolor muscular, fatiga, diarrea, confusión, pérdida de apetito o dificultad respiratoria, entre otros.

Asimismo, la progresión de la enfermedad generada por el virus en cada individuo también era diferente, ya que algunos solo tuvieron que pasar por una simple gripe, mientras que otros sufrieron síntomas severos o fallecieron.

Una vez aquí, los expertos crearon un algoritmo de aprendizaje automático para conocer si había síntomas que tienden a manifestarse de manera conjunta y cómo se relaciona este hecho con la progresión de la enfermedad en el individuo.

Mediante este algoritmo, analizaron los datos de unos 1.600 usuarios en Reino Unido y Estados Unidos, que habían confirmado que habían tenido COVID-19 entre los meses de marzo y abril, y que fueron añadiendo sus síntomas en la aplicación.

Para la investigación, también recurrieron a una segunda base de datos independiente de 1.000 usuarios en Reino Unido, EE. UU. y Suecia que describieron sus síntomas durante el mes de mayo.

Finalmente, este análisis reveló seis agrupaciones de síntomas que surgen en momentos concretos durante el desarrollo de la enfermedad.

  • 1. “Gripal” sin fiebre: jaqueca, pérdida de olfato, dolor muscular, tos, dolor de garganta, dolor de pecho, sin fiebre.
  • 2. “Gripal” con fiebre: jaqueca, pérdida de olfato, tos, dolor de garganta, ronquera, fiebre, pérdida de apetito.
  • 3. Gastrointestinal: jaqueca, pérdida de olfato, pérdida de apetito, diarrea, dolor de garganta, dolor de pecho, sin tos.
  • 4. Nivel severo uno, fatiga: jaqueca, pérdida de olfato, tos, fiebre, ronquera, dolor de pecho, fatiga.
  • 5. Nivel severo dos, confusión: jaqueca, pérdida de olfato, pérdida de apetito, tos, fiebre, ronquera, dolor de garganta, dolor de pecho, fatiga, confusión, dolor muscular.
  • 6. Nivel severo tres, abdominal y respiratorio: jaqueca, pérdida de olfato, pérdida de apetito, tos, fiebre, ronquera, dolor de garganta, dolor de pecho, fatiga, confusión, dolor muscular, dificultad respiratoria, diarrea, dolor abdominal.

Los investigadores repararon en que un porcentaje muy bajo de las personas con los tipos 1, 2 y 3 necesitaron asistencia respiratoria, mientras que la asistencia respiratoria del 4 fue un 8,6%, del 5 un 9,9% y la del último grupo fue de casi un 20%.

Además, más de la mitad de los pacientes con las características del tipo 6 necesitaron hospitalización, del grupo 1 solo la necesitó un 16%.

Dado el resultado de la investigación, la doctora Steve insiste en que si se sabe identificar el grupo al que pertenece cada persona una vez se ha contagiado, la intervención podría ser temprana y, asegura, “son cuidados que pueden darse en casa, evitando la hospitalización y salvando vidas”.