Delito de ‘Ecocidio’, la propuesta de Francia para frenar el cambio climático

Las elecciones municipales celebradas en Francia hace unas semanas han marcado el devenir del país hacia una transición ecológica que, con el paso de los días, va tornando en una realidad más y más palpable.

El batacazo de Macron y el histórico resultado obtenido por Los Verdes ha puesto de manifiesto que los franceses vinculan la ecología como una baza principal para el avance del país, entre otras cuestiones.

Estos resultados tan sorprendentes para unos y tan buenos para otros han obligado al presidente francés, Emmanuel Macron, a dar una nueva vuelta de tuerca a su compromiso con el cambio climático.

Por eso, Macron en colaboración con la Convención Ciudadana por el Clima francesa (CCC) han propuesto la creación del delito de ecocidio. 

¿Qué es un ecocidio?¿Qué supondría una ley que castigase estos actos? ¿Cuáles serían sus ámbitos de actuación?

ECOCIDIO: EL DELITO MEDIOAMBIENTAL

El término ecocidio no es una palabra que se haya creado en los últimos años después de la conciencia social que se ha creado en torno al cuidado del medio ambiente.

Fue en 1970 cuando apareció por primera vez esta palabra y fue el biólogo  Arthur W. Galston quien hizo referencia a esta expresión durante la Conferencia sobre la Guerra y la Responsabilidad Nacional en Washington (Estados Unidos).

En aquel entonces, el ecocidio hacía referencia a la destrucción de un territorio concreto de forma premeditada y con efectos masivos que, además, suponía un gran peligro para los ciudadanos que habitaban en la zona afectada en cuestión.

Sin embargo, ahora, este término adquiere un nuevo significado tras la redefinición propuesta por la Convención Ciudadana por el Clima.

La CCC define el ecocidio como “toda acción que haya causado graves daños ambientales al contribuir de manera manifiesta y significativa a sobrepasar los límites planetarios, acción cometida teniendo el pleno conocimiento de las consecuencias que iba a producir y que no podían ser ignoradas”.

Esta convención, compuesta por 150 ciudadanos franceses elegidos de forma aleatoria, tiene como objetivo reducir en Francia los gases de efecto invernadero en un 40%. 

Macron, consciente de la necesidad de sumarse a la ola verde que tanto importa a los franceses, tras conocerse su debacle electoral, anunció un fondo de 15 millones de euros destinados íntegramente a la adaptación del país y de todos sus sectores principales a las exigencias medioambientales.

Junto a la CCC, que lleva trabajando 9 meses en esta importante propuesta, han acordado tres medidas entre las que destaca, fundamentalmente, la implantación del ecocidio como un delito que debe ser duramente castigado por los tribunales franceses.

LAS 3 MEDIDAS MÁS IMPORTANTES

Entre las medidas planteadas por la CCC, tres de ellas suenan con especial fuerza tras la reunión mantenida por la institución y el presidente francés a finales del mes de junio.

Las dos primeras están relacionadas con  introducir en el Preámbulo y en el Artículo Primero las nociones de protección del medio ambiente, la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático.

Sobre estas dos cuestiones, Macron apuntó que “el desafío climático nos obliga a ir más lejos, más rápido”, por lo que aseguró que su equipo ya se ha puesto manos a la obra para llegar a un consenso sobre estas normas en el parlamento francés.

La tercera, y la más importante, es la relacionada con el ecocidio y su entrada directa en las leyes francesas. Dotarle de una condición de delito no es el único objetivo de la CCC.

Además piden que se le de un impulso internacional y que se castigue, con especial dureza, a las grandes empresas, las cuales emiten la mayor cantidad de elementos contaminantes.

Estas tres medidas son solo las primeras de una larga lista de 149 propuestas planteadas por la Convención Ciudadana por el Clima, entre las que se ha apostado por reducir la velocidad en la autopistas del país o la renovación térmica de los edificios desde ahora hasta 2040.