“Gaokao”: una batalla que se libra con papel y bolígrafo

Durante este 7 y 8 de julio, los estudiantes chinos se enfrentarán a las pruebas para las que se llevan preparando años: el gaokao (en chino), una de las pruebas más duras para acceder a la universidad.

Este año, la prueba se ha visto retrasada un mes por motivo de la pandemia del coronavirus, razón por la cual los alumnos y supervisores deberán seguir de manera estricta las medidas de prevención, como la de llevar mascarillas en todo momento.

Sin embargo, lo que no ha cambiado ha sido la dificultad de la prueba a la que se presentan este año más de 10 millones de estudiantes. Para muchos de ellos, estos días pueden ser su oportunidad de ascender en la escala social.

Los adolescentes chinos han estudiado durante al menos 12 horas al día y bajo una fuerte presión diaria por parte de sus profesores, advirtiéndoles en todo momento que esta prueba de acceso a la universidad es una cuestión de vida o muerte.

En cierta medida, este panorama es bastante similar al de los soldados antes de ir a la guerra. De hecho, los días previos al examen, los estudiantes se reúnen y entonan cantos de motivación, como si lo que les esperase fuera una batalla mortal y no un examen: “¡Vamos a lograr la victoria, vamos a derrotar al gaokao!”.

 

UN BREVE PARÓN NACIONAL

Bajo la mirada de los policías, los estudiantes se despiden de sus familiares y entras en las instalaciones donde les espera la cita más importante de su vida y de la que depende su futuro.

Los familiares se quedan en los alrededores esperando ansiosos, mientras que los policías examinan a los estudiantes, por si a alguno se le ha ocurrido intentar hacer trampas.

Probablemente, a pocos se les pase por la cabeza intentar copiar en este examen, ya que es un delito incluido en el Código Penal del gigante asiático.

Por si fuera poco el temor de entrar en la cárcel, los estudiantes son también vigilados por cámaras, sistemas de posicionamiento global y drones.

Una vez dentro, reina el silencio. Absolutamente nada puede distraer a los alumnos, por lo que se cierran calles, se paralizan obras de construcción e, incluso, cuentan con un transporte especial para dirigirse a la prueba.

 

DIFERENTE SEGÚN LA REGIÓN 

El gaokao se puso en marcha en China en 1952, pero se suspendió entre 1966 y 1976 por la Revolución Cultural de Mao Zedong.

La palabra “gaokao” se puede traducir al español como ‘examen de ingreso a la educación superior’, sin embargo, para muchos jóvenes que han nacido en un ambiente rural y con escasos recursos, significa una oportunidad para mejorar su posicionamiento en la sociedad.

Cada región dentro del país tiene su modelo de examen y su propia duración (entre 2 y 4 días), pero, en general, la prueba cuenta con preguntas de chino, matemáticas y de un idioma extranjero. Además, podrá escoger otras ramas como historia, política, geografía, biología, física o química.

 

DIFICULTAD

Muchos alumnos chinos coinciden en que lo que hace realmente difícil este examen es toda la presión que lo envuelve. La competitividad, por lo tanto, está presente en todo momento.

Muchos aspiran a entrar en las dos universidades más prestigiosas de China, la Universidad de Pekín y la Universidad Tsinghua, pero estas solo admiten a los 3.000 mejores candidatos, es decir, las posibilidades de admisión son de 0,03 %.

No en vano es conocida la frase de “miles de personas cruzando un puente muy estrecho” cuando se refieren a esta prueba, aunque, lamentablemente, no todos llegaran al otro lado.

El 90 % de los estudiantes encontrarán plazas en las 3.000 universidades del país, dependiendo de la calificación obtenida. A falta de recuperación, el 10 % restante tendrá que repetir año nuevamente en el instituto para volver a examinarse el próximo año.

 

EL LADO MÁS OSCURO 

Cuanto más alta sea la nota, más posibilidades tendrá el estudiante de ser admitido en la mejor de las universidades. La cruda realidad es que, junto a él, hay millones de participantes llenos de un espíritu competitivo.

Para muchos, fallar en este examen significa defraudar a su familia, que tiene depositadas en el alumno altas expectativas.

Esto general tal sentimiento de angustia y ansiedad, que muchos expertos señalan el gaokao como el causante del 90 % de los suicidios de los estudiantes chinos, como ha puesto de manifiesto el Libro Azul de la Educación que publica anualmente el Gobierno chino.