EEUU y Brasil: 3 claves para entender la letalidad del COVID en estos países

Cinco meses después de que el coronavirus haya dejado de ser un enemigo que solo atacaba en Wuhan, la COVID-19 ha encontrado dos nuevos países en los que desprende, a su antojo, su virulencia y letalidad.

Si bien en el que fuera el epicentro de la pandemia, China, ahora solo se contabilizan rebrotes, en el caso de Estados Unidos y Brasil se encuentran en una escalada permanente e imparable en lo que a la trasmisión de la enfermedad respecta.

Las cifras, tanto de fallecimientos como de contagios son, en ambos lugares, de extrema gravedad.

En el caso del país dirigido por Donald Trump, los contagios en Estados Unidos son de 2.938.624 y los fallecidos rozan ya las 131.000 personas.

Brasil tampoco se queda atrás, y es que el país liderado por Jair Bolsonaro ha registrado 1.623.284 infectados y más de 65.000 muertos. 

Con estos escalofriantes datos, y con tantos meses de pandemia para poder establecer una respuesta férrea frente a la enfermedad, ambos países continúan impasibles ante el avance del coronavirus mientras los datos se tornan cada vez más dramáticos.

¿Qué factores han provocado que Estados Unidos y Brasil se estén enfrentando a la peor cara del coronavirus?

DESCONTROL TOTAL DE PANDEMIA

Solo en el mes de junio, tanto Brasil como Estados Unidos llegaron a alcanzar los más de 50.000 casos de coronavirus diarios detectados.

Sin embargo, esta cifra es solo el comienzo de un desalentador y extremo escenario que podría hacerse realidad en un plazo de dos meses.

De hecho, el Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud de Washington prevé que, a finales de septiembre, los casos diarios en EE.UU puedan superar la barrera de los 170.000 contagios.

Lo mismo ocurriría en el caso de Brasil, quien va camino de seguir la estela marcado por EEUU, y en donde los expertos creen que no sería ninguna locura que alcanzaran los 160.000 contagios diarios, con el consecuente aumento de fallecimientos.

La pandemia, en ambos países, está completamente fuera de control. 

Este descontrol es, según los expertos, resultado de una nefasta gestión por parte de las instituciones, quienes le han restado al virus la importancia y gravedad que revestía desde que explotó la enfermedad en Wuhan.

DOS PRESIDENTES FUERA DE LA REALIDAD

Tanto Donald Trump como Jair Bolsonaro han sido dos presidentes completamente escépticos en todo lo que a la pandemia y a su gestión se refiere.

La actitud de ambos frente a esta emergencia sanitaria mundial sin precedentes ha sido calcada: la gravedad de la enfermedad era constantemente relativizada, implementaban medidas de seguridad que no tenían ningún tipo de efecto protector sobre la población, recomendaban fármacos sin saber la peligrosidad de los mismos…

Esta desconexión de la realidad que mostraban ambos dirigentes se ha traducido en un aumento imparable de contagios y también de fallecimientos al trasmitir a la sociedad una tranquilidad frente a la enfermedad que era, en todo momento, contraproducente.

Tanto la OMS como la ONU, además, han criticado duramente a actitud de ambos presidentes en la gestión de la pandemia, algo que en caso de la Organización Mundial de la Salud le ha costado el fin de las relaciones con Estados Unidos, un camino que parece que también va a escoger Jair Bolsonaro.

EL COVID COMO ARMA POLÍTICA

Como ocurre en muchas ocasiones, hacer uso de una tragedia como arma política es una “táctica” que genera apoyos y divisiones a partes iguales.

El presidente estadounidense y el brasileño han hecho uso de este pedregoso camino para, al mismo tiempo que se enfrentan a la pandemia, ganar adeptos para unas futuras elecciones que, en el caso de Donald Trump, están a la vuelta de la esquina.

El presidente de la Federación Internacional de la Cruz Roja, Francesco Rocca, ha concedido una entrevista a la BBC en la que apuntaba que “estos  líderes extremistas que saben manejar muy bien toda la narrativa en las redes sociales tienen muchísima dificultad para capitalizarse políticamente con momentos de unión nacional”.

Además, Rocca ha calificado de “ridícula”la actitud de ambos presidentes en un momento tan crítico como el que atraviesan estos dos países.

La pandemia ha pasado de ser una cuestión sanitaria a convertirse en uno de los principales puntos calientes para ganar nuevos votantes.