Cisjordania, en tierra de nadie

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, tendrá que esperar para anexionarse el 30% del territorio de Cisjordania.

Estados Unidos todavía no la tiene todas consigo, ya que ve que a Israel le faltan apoyos, desde los palestinos, Egipto, Jordania hasta la UE y la ONU.

Mediante este plan, Israel pretende “recuperar” lo que considera que le pertenece por ser históricamente una tierra ancestral del pueblo judío.

Para muchos expertos en derecho, esto supone un movimiento ilegal; para los palestinos, ver cada vez más lejos un estado independiente.

Sabiendo que esto puede generar una peligrosa inestabilidad, ¿por qué Israel está obstinado en llevar a cabo la anexión de este territorio?

 

¿TIERRA DE NADIE?

Cisjordania es un territorio que, a pesar de estar ocupado por Israel desde 1967, es reivindicado por palestinos e israelíes como propio.

Desde hace 23 años, una parte del territorio está bajo el control militar de Israel; otra, bajo la Administración de la Autoridad Nacional Palestina; y, por otro lado, ambos países comparten el control de una tercera parte del territorio.

En la región habitan alrededor de 3 millones de árabes palestinos, junto a medio millón de judíos israelíes que viven en los 140 asentamientos construidos durante su ocupación, rodeados por vallas y muros, y custodiados por militares. Estos establecimientos, donde viven los denominados “colonos”, son considerados ilegales por la comunidad internacional, ya que la Convención de Ginebra prohíbe que un país traslade a su población a un país que ha ocupado militarmente.

Los israelíes, por su parte, consideran esta situación una excepción, dado que aseguran que antes de 1967 no había una soberanía estable y clara en Cisjordania, por lo que no puede considerarse que hayan ocupado el territorio. Además, se apoyan en la historia religiosa de la región para reclamarla como propia.

Los palestinos, por su parte, reclaman cada esquina del territorio como propio, junto a la Franja de Gaza, para poder su estado independiente palestino.

 

ANEXIÓN DEL 30%

El plan de Benjamin Netanyahu es anexionarse el 30% del territorio de Cisjordania. Pero ¿qué significa la anexión?

La anexión implica la imposición unilateral de la soberanía de un Estado sobre otro territorio. Sin embargo, las leyes internacionales prohíben este proceso de unión. Por ello, el primer ministro israelí defiende que, en realidad, este movimiento no se trata de una anexión, sin embargo, en la práctica es una anexión en toda regla.

 

CONSECUENCIAS 

Si se lleva a cabo esta anexión, esto implicaría la pérdida para los palestinos de una parte del territorio y su sueño de un estado palestino independiente quedaría como un territorio dividido en áreas.

Por otra parte, un 4,5% de los palestinos que viven en Cisjordania se quedarían dentro del territorio anexionado por Israel. No obstante, Netanyahu aseguró que no se aplicaría la soberanía israelí a los palestinos que vivan en el enclave, en el Valle del Jordán.

Este cambio también afectará a la construcción. Por el momento, las leyes de suelo en Cisjordania dependen de la aprobación del Ministerio de Defensa de Israel y de su primer ministro. Después de la anexión, Israel tendría totalmente vía libre para construir en esa parte del territorio.

 

COMUNIDAD INTERNACIONAL

Israel solo parece encontrar el apoyo de Estados Unidos para realizar su plan de anexión. La ONU han condenado el movimiento, alegando que es “una visión del apartheid en el siglo XXI”.

La Unión Europea lo tacha como una violación grave de los derechos internacionales, lo que no ha importado al primer ministro israelí, ya que sigue adelante con su plan, porque cree que en los asentamientos hay muchos ciudadanos que lo apoyan y porque, además, cuenta con el apoyo de una de las potencias mundiales: Estados Unidos.

Fue en enero de este año, cuando Donald Trump presentó el plan de paz palestino-israelí, en el que se aprobaba esta polémica anexión, lo que rompe con la línea de actuación de otros presidentes de Estados Unidos.

Quizás, por este motivo, Netanyahu quiere que el proceso se lleve a cabo lo antes posible, antes de que lleguen las elecciones presidenciales de Estados Unidos del próximo noviembre.