Latinoamérica: ser empleada del hogar en tiempos de coronavirus

De acuerdo con los datos ofrecidos por el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar en México (Caceh), más de dos millones de trabajadoras domésticas del país perdieron su trabajo como consecuencia de la pandemia del coronavirus.

La Organización Internacional de Trabajo (OIT) señala que en América Latina, unas 18 millones de personas que se ocupan a labores domésticas perdieron su trabajo durante la pandemia. El 71%, además, lo hace sin un contrato formal.

La llegada del coronavirus no ha hecho más que potenciar una situación de vulnerabilidad en la que ya se encontraban estas trabajadoras. A esto, se suma que la región sigue siendo una de las más golpeadas por la crisis sanitaria.

 

DESAMPARADAS 

La nueva situación que ha golpeado al mundo parece estar sacando lo peor de la sociedad. En el caso de las empleadas del hogar, el coronavirus ha destapado la discriminación a este sector, cuya labor representa el 14,3% del empleo femenino en Latinoamérica.

BRASIL 

En Brasil, en donde las casi seis millones de empleadas son mujeres negras que provienen de barrios marginales, se vieron obligadas a seguir trabajando y a coger el transporte público a pesar de la pandemia, arriesgando su vida y completamente vulnerables frente al contagio.

Para más inri, una de las primeras víctimas mortales del país fue una mujer de 63 años que limpiaba en una de las zonas más privilegiadas de Río de Janeiro. La mujer de la casa, tras regresar de un viaje a Italia, contagió a la trabajadora.

Otro de los casos más polémicos en el país dirigido por Bolsonaro fue la muerte de un niño de cinco años. Su madre, una empleada del hogar, lo llevó a su trabajo por no tener con quién dejarlo. Una vez allí, su patrona se hizo cargo del niño, mientras ella paseaba al perro de la familia. A pesar de estar bajo supervisión de la señora de la casa, el niño se cayó desde el noveno piso.

ARGENTINA 

En Argentina, donde la mitad de las 1,4 millones de empleadas domésticas no tiene seguridad social, un empresario de la ciudad de Tandil ocultó a su empleada en el maletero de su coche para que ingresara en su urbanización privada, violando la cuarentena.

PERÚ 

Vinicius Pinheiro, director regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha alertado de que “la crisis ha exacerbado las vulnerabilidades y desigualdades existentes” de estas trabajadoras.

Un claro reflejo son las 60 empleadas que se contagiaron durante los primeros tres meses de la pandemia solo en Perú.

RESPUESTAS

Como pasa siempre, de situaciones críticas, nacen respuestas para combatirlas. En México, que cuenta con 2,3 millones de empleadas del hogar, Alfonso Cuarón, el cineasta y ganador del Óscar por la película Roma (2018) -donde además pone de relieve el papel de estas trabajadoras-  apoya una campaña que defiende que las empleadas sigan cobrando su sueldo a pesar del confinamiento.

Algo parecido reclaman en Brasil los hijos de empleadas del hogar con el lema “Por la vida de nuestras madres”, con el que reclaman una cuarentena remunerada.