West End: Renovarse o morir

La pandemia del coronavirus ha dejado a todos los sectores en una situación inaudita que ha obligado a muchos de ellos a buscar alternativas urgentes para sufrir, en la menor medida posible, el impacto económico del COVID19.

Uno de los ámbitos más afectados por la emergencia sanitaria ha sido el cultural. 

Si los cines y los pequeños teatros ya han podido retomar su actividad en la ‘nueva normalidad’, los conciertos a gran escala y los teatros que acogen los grandes musicales siguen parados hasta que puedan volver a levantar el telón.

Uno de los lugares más icónicos en la escena teatral es el West End londinense, lugar en donde se encuentran los musicales más importantes del momento.

Desde El Rey León, pasando por Mamma Mia o Los Miserables, estas grandes obras musicales, entre otras muchas, han tenido que apagar los focos hasta nuevo aviso.

Sin embargo, los musicales congregados en el West End han tenido que idearselas para sobrevivir.

¿Cómo se han reinventado estos grandes espectáculos para hacer frente a la nueva vida que ha dejado el paso del coronavirus?

REINVENCIÓN FRENTE A LA QUIEBRA

Los musicales de este turístico e importante barrio del centro de Londres vende, cada año, más de 15 millones de localidades.

La crisis del COVID19 ha parado en seco toda la maquinaria de este sector y los productores y actores ya están trabajando en la vuelta de los espectáculos una vez se levanten las restricciones impuestas en Reino Unido.

Muchos musicales preparan sus respectivos regresos con destacados cambios en la forma de llevar a cabo las representaciones.

Un ejemplo de ello es el musical de El Gran Gabsty que, además, será el primero en reanudar la actividad de este sector en el mes de octubre. 

Los productores de este espectáculo comparten con la agencia AFP que «hemos cambiado el proceder del espectáculo para adaptarlo a las necesidades de la crisis sanitaria».

Estos cambio se observarán, por ejemplo, en que la temática del musical se entenderá como un baile de máscaras, de tal forma que los espectadores podrán tener acceso a diferentes caretas a modo de mascarillas, para así protegerse dentro de los teatros .

El aforo también jugará un papel esencial en la nueva normalidad teatral, puesto que pasarán de 240 espectadores a 90. 

La adaptación también deberá seer paulatina, puesto que los horarios se verán muy reducidos ya que, entre acto y acto, los servicios de limpieza necesitarán más tiempo del habitual para poder desinfectar en condiciones óptimas los teatros.

Sin embargo, hay otras obras que quizás no tienen la misma posibilidad que este musical de cambiar la forma de llevar a cabo sus representaciones.

¿Qué opciones tienen entonces estos musicales que no gozan con la misma facilidad de adaptación? 

EL STREAMING COMO SOLUCIÓN 

Todas aquellas obras que no han podido adaptarse a las necesidades sanitarias han preferido optar por hacer uso de la tecnología para hacer frente a las millonarias pérdidas que ha ocasionado la pandemia.

Enclaves como el National Theatre o el teatro Old Vic han anunciado que los musicales que acogen en sus espacios serán retransmitidos por internet.

Pero, ¿cómo se llevará a cabo esta actividad? 

En el caso del teatro Old Vic, pondrán a la venta mil entradas con el mismo precio al que se vendían en taquilla. La representación se emitirá por streaming con un único tiro de cámara para que todos los usuarios tengan la misma vista.

En el teatro, solamente podrán estar los actores y los operadores del espectáculo, no podrá haber nadie dentro del recinto mientras se lleve a cabo la representación.

La apuesta del National Theatre es mucho mas arriesgada, puesto que este enclave ha optado por ofrecer sus musicales en abierto y de forma gratuita. En este caso, no se difundirán nuevas obras sino que se emitirán los musicales que se representaban antes de la pandemia.

MIEDO A LA FALTA DE TURISTAS

Pese a todas las opciones que los grandes teatro han puesto sobre la mesa para contrarrestar los devastadores efectos de la crisis sanitaria, todos los componentes del sector teatral conviven con la incertidumbre sobre lo que pasará una vez vuelva todo a la normalidad. 

Y no es para menos.

La crisis del coronavirus ha dejado unas pérdidas que alcanzan los 3.000 millones de libras (3.300 millones de euros) en los ingresos de los teatros este año, según recoge un estudio de Oxford Economics.

Además, la entidad da un paso más allá y advierte que, si no se consigue dar una solución rápida y eficaz, casi el 70% de los teatros podrían llegar a la quiebra.

Los puestos de trabajo también se verán duramente afectados por la falta de asistencia a los teatros y se prevé que 200.000 puestos de trabajo pendan de un hilo.

Debido a que casi la mitad de los asistentes a estos espectáculos son turistas y que Reino Unido ha impuesto una cuarentena de 14 días a los visitantes extranjeros, los musicales del West End londinense no saben cómo lo harán para sobrevivir desde que se levanten unas restricciones que, previsiblemente, se extiendan por un largo periodo de tiempo.

Es esta falta de pública la que ha obligado a la gran mayoría de los musicales a poner el mes de octubre como el momento en el que se levantará el telón y la función continuará.