Sudáfrica: el sector vitícola pende de un hilo

Las autoridades de Sudáfrica decidieron, al inicio de la pandemia, tomar una decisión que provocaría una gran polémica por el impacto de la noticia.

Para llevar a cabo las medida de confinamiento que pondrían a salvo a la población, el Gobierno de Sudáfrica, presidido por Cyril Ramaphosa, anunció la prohibición de la venta de vino en el país hasta nueva orden así como toda actividad relacionada la exportación del producto.

Este amago de ley seca transitoria generó un gran malestar en el sector vitícola ya que las consecuencias que sufriría este ámbito serían catastróficas.

Los productores de vino sudafricanos estaban en lo cierto, pero esta norma también ha generado unos datos que han sorprendido positivamente al ejecutivo del país: los índices de criminalidad en el país han descendido a niveles históricos jamás registrados hasta el momento. 

La producción y exportación de vinos y bebidas alcohólicas supone gran parte de los ingresos del país y también es uno de los sectores que más empleo crea. 

¿En qué punto se encuentra este sector tras las medidas adoptadas por el Gobierno? ¿Será esta restricción el primer paso para aprobar una ley seca definitiva en Sudáfrica?

PÉRDIDA DEL EMPLEO Y DESPLOME ECONÓMICO

Prohibir la venta de alcohol durante la pandemia ha supuesto un auténtico mazazo para los productores de vino del país, quienes han visto cómo sus negocios se hundían sin poder hacer nada para remediarlo.

Las pérdidas económicas y de empleo son, cuanto menos, preocupantes.

En una entrevista para AFP, Maryna Calow, portavoz de la organización Wines of South Africa, comparte que “bebido a la prohibición de venta de alcohol, se han perdido unos 18.000 empleos y, a largo plazo, cerrarán hasta 80 de nuestras bodegas“.

El sector vitícola del país, uno de los más importantes del mundo, ha llegado a generar hasta 300.000 puestos de trabajo en Sudáfrica.

Las restricciones impuestas por el gobierno sudafricano fueron de nueve semanas para la venta de alcohol y de seis para la exportación del producto.

De hecho, en cuanto a esta última actividad, las exportaciones que habitualmente alcanzaban un 95% se desplomaron hasta un 55%.

La situación se volvió tan insostenible que, a principios del mes de junio, el Gobierno de Sudáfrica se vio obligado a reactivar este sector debido al alto número de quejas recibidas.

Sin embargo, la queja de los productores es que, pese a que se haya levantado este veto, la situación sigue siendo igual y temen que pueda ser irreversible. 

Boyce Lloyd, presidente de KWV, uno de los principales productores de alcohol del país, aseguró a la AFP que “por la situación del coronavirus, la desconfianza de los compradores internacionales ha aumentado y es un hecho que podría afectarnos durante años”.

Sin embargo, Lloyd destaca que, desde que se levantó la prohibición en la venta de alcohol, muchos negocios han visto como sus ventas se han disparado después de dos meses sin facturar nada.

ESPECTACULAR CAÍDA DE LA CRIMINALIDAD

La otra cara de esta situación en la que se encuentra el sector vitícola en Sudáfrica tiene que ver con la criminalidad y la violencia en el país.

La prohibición de la venta de alcohol ha traído consigo una sorprendente caída de la delincuencia en el país.

Así lo confirmó Bheki Cele, ministro de la policía sudafricana, quien compartió los siguientes datos en cuanto al descenso de los actos violentos y vandálicos en el país: en comparación con el 2019, el número de muertes violentas cayó de 326 a 94, las violaciones se redujeron de 598 a 101 y las agresiones pasaron de 2.673 a 456.

Estos datos han hecho que Cele vuelva a poner sobre la mesa el debate sobre la necesidad de implantar una ley seca en Sudáfrica.

¿UNA FUTURA LEY SECA?

“Me gustaría poder extender la prohibición del alcohol tras el confinamiento”. Con esta afirmación, el ministro Cele puso de manifiesto su intención de marcar el fin de la venta de alcohol en Sudáfrica definitivamente.

Un fin al que también pretende sumar al tabaco, al que considera otro gran enemigo de la sociedad sudafricana.

El ministro, que atribuye al consumo de alcohol la principal causa de criminalidad en el país, ha recibido grandes críticas por parte de la oposición.

Andrew Whitfield, diputado de la Alianza Democrática, calificó de “decisiones autoritarias” las manifestadas por Cele.

Una opinión que subrayó Howard Dembovsky, responsable de la ONG Justice Project , quien resaltó que casi 2 millones de euros de lo que reciben el país provienen de la venta de tabaco y alcohol.

La gran incógnita que sobrevuela ahora a Sudáfrica es si, finalmente, se planteará esta ley seca y qué pasará con el sector vitícola tan afectado durante la pandemia.