EEUU: ¿qué hay detrás de la ley de reforma policial firmada por Trump?

La magnitud y fuerza que ha tenido una revolución social tan importante como la que ha ocasionado la muerte de George Floyd a manos de un policía en Minneapolis, ha obligado a la Casa Blanca y al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a poner en marcha diversas medidas.

Miles de personas se han manifestado en las últimas semanas para protestar por los derechos de la comunidad negra y por la desigualdad racial que existe en América.

Debido a la furia colectiva de demostrada, algunos estados del país han decidido cambiar los reglamentos por los que se rige el cuerpo de policía americano.

Ejemplo de ello ha sido la ciudad en la que vivía la víctima, Minneapolis, en donde se ha reemplazado al departamento de policía tradicional por uno de seguridad pública más amplio e integral orientado a la prevención de la violencia y servir a la comunidad.

En un claro intento de apaciguar los ánimos, Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva orientada hacia una reforma policial para evitar que ocurran mas casos como el de George Floyd.

Una orden que no ha estado exenta de polémica puesto que, pese a que el presidente americano defiende que con esta ley se limitarán las acciones policiales, entre otras cuestiones, los más críticos de su gestión  aseguran que esta medida no va a aportar nada nuevo y que, verdaderamente, no existe ningún cambio reseñable. 

¿QUÉ HA FIRMADO TRUMP?

El presidente de los Estados Unidos se ha visto obligado a firmar una reforma de la policía en EEUU al verse sobrepasado por la situación generada por el caso Floyd y las manifestaciones enmarcadas en el movimiento #BlackLivesMatter.

Pero, ¿cuáles son los cambios que recoge esta reforma policial?

Por un lado, esta orden está centrada en ofrecer incentivos para que los departamentos de policía mejoren. Esta mejora estaría orientada en la forma en la que los agentes de seguridad realizan las detenciones en el país, un cambio que tendría como fin último “una mejora en las prácticas que evitarían sucesos trágicos”.

Asimismo, Trump ha anunciado que con la promulgación de esta reforma también entraría en juego la creación de una base de datos federal en la que los ciudadanos podrán denunciar casos de abuso policial, plantear quejas sobre la actuación de los agentes.

Según el presidente estadounidense, esta medida quiere “acercar a los policías a los ciudadanos”.

Otra medida que también está recogida en esta reforma es la relacionada con la obtención de certificados que demuestren que los agentes tienen conocimiento de las situaciones en las que se debe usar la fuerza y las que no.

Esta norma fue matizada por el presidente, quien aseguró que “en este nuevo proceso de acreditación, se prohibirá agarrar por el cuello, excepto si la vida de un oficial está en riesgo”.

Según fuentes oficiales cercanas a Trump, el equipo de la Casa Blanca también está trabajando en la búsqueda de armas menos letales que puedan provocar la muerte de ciudadanos americanos.

LA RESPUESTA DE LA OPOSICIÓN

Lejos de conseguir un acuerdo o de llegar a un punto común de encuentro, la oposición ha criticado con especial dureza esta reforma policial elaborada por el equipo del presidente.

El motivo de esta negativa hacia la orden firmada por Trump es que “esta orden ejecutiva no traerá el cambio significativo integral y la responsabilidad sobre los departamentos de policía que los estadounidenses están exigiendo”, señaló el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer.

Para los defensores de una ley mucho más dura para con la desigualdad racial, esta orden cojea en diversos ámbitos como por ejemplo, la protección que tienen muchos policías a la hora de enfrentarse a penas de cárcel o el llamado muro del silencio, que hace referencia al encubrimiento que muchos agentes hacen a otros para eliminar pruebas incriminatorias. 

Por su parte, Nancy Pelosi, la líder demócrata de la Cámara de Representantes, ha asegurado en unas declaraciones que ha recogido BBC Mundo, “esta reforma está muy por debajo de lo que se requiere para combatir la epidemia de injusticia racial y brutalidad policial que está asesinando a cientos de negros estadounidenses”.