Argentina: las sombras de la cuarentena más estricta de América Latina

Distintos países del mundo se han puesto, desde hace unas semanas, manos a la obra con el arduo y complicado proceso de desescalada después del confinamiento mundial al que se vio sometido el mundo por culpa del coronavirus.

En Europa, por ejemplo, la situación que dejó el COVID-19 se ha ido calmando con el paso de los días y, ahora, los países se van adentrando en esta nueva etapa marcada por la llamada ‘nueva normalidad’.

En América Latina, hay algunas naciones que también se han sumado a la lista de lugares que van entrando en la senda del nuevo camino marcado por la realidad que ha dejado el patógeno.

Sin embargo, en este continente, hay un país que continua en cuarentena debido al fortísimo impacto que dejó el coronavirus en su territorio.

Argentina se ha convertido en el país que más tiempo ha mantenido la cuarentena con el objetivo de proteger a sus ciudadanos frente al contagio.

77 días lleva el país dirigido por Alberto Fernández cumpliendo con las estrictas medidas impuestas por el gobierno argentino para paliar los devastadores efectos que ha dejado en el país el virus.

Y, además,  el confinamiento va a alargarse hasta finales del mes de Junio, alcanzando los 100 días de cuarentena.

En los últimos días, en puntos del país como Buenos Aires, siempre con las normas impuestas por el gobierno, se ha comenzado a realizar una pequeña reapertura de comercios y se ha flexibilizado un poco ese confinamiento dictado por el ejecutivo argentino,

Como en todos los lugares del mundo, la economía ha sido una de las grandes perjudicadas por la aparición de la pandemia. Y justo este es el principal motivo de preocupación que comparten los expertos y el gobierno argentino.

Si bien es cierto que muchos han alabado las medidas impuestas por Fernández, la situación en la que se ha ido sumiendo, progresivamente, Argentina, ha suscitado todo tipo de controversias en torno al futuro más próximo del país.

Estas son las 4 grandes preocupaciones que han surgido durante el extenso confinamiento argentino:

SALUD Y POBREZA: ¿QUÉ PREVALECE?

Una de las grandes polémicas generadas durante el confinamiento en Argentina ha sido la disyuntiva que existe en torno a la protección de las personas y el mantenimiento de la economía. 

Para el Gobierno de Argentina no existió dilema alguno.

Alberto Fernández repitió en reiteradas ocasiones que la economía puede recuperarse mientras que las vidas no. Esta afirmación contrasta con el imparable aumento de la pobreza en el país durante estos casi tres meses de cuarentena.

Los más críticos con la gestión de la pandemia realizada por el gobierno aseguran que la pobreza afectará en mayor medida a los niños del país. 

Sin embargo, según recoge el diario BBC, el propio presidente argentino ha llegado a asegurar que prefiere “tener el 10% más de pobres y no 100.000 muertos en la Argentina”.

Ante la oleada de críticas que recibió, Fernández anunció que, desde el gobierno, están aportando ayuda financiera a los sectores más desfavorecidos y a las empresas.

PROHIBIDOS LOS DESPIDOS

Los puestos de trabajo y el mantenimiento del empleo han sido otros dos grandes damnificados de los efectos de la pandemia.

Para evitar un desplome económico y para permitir que los argentinos pudiesen mantener sus puestos de trabajo, Alberto Fernández anunció una norma que causó un sonoro revuelo en el país: los despidos quedaban prohibidos hasta nuevo aviso.

Pero este decreto no solo quedaba aquí. Tampoco se permitía que se suspendiese el sueldo de los trabajadores.

Sin embaargo, esta decisión anunciada por el gobierno argentino fue calificada de “auténtica locura” ya que centenares de empresas podrían caer en quiebra al no tener ingresos y tener que pagar los salarios a sus trabajadores. 

Según la Fundación Observatorio Pyme, más de 61.000 empresas en Argentina están en riesgo de cerrar al no poder afrontar el sueldo de sus trabajadores, incluso recibiendo la ayuda estatal anunciada por Fernández.

CENTRALIZACIÓN DEL PODER

Según BBC Mundo, el 80% de los argentinos aprueba la gestión de la crisis realizada por el actual presidente de la República Argentina.

Este porcentaje contrasta con las críticas lanzadas por parte de la oposición, quienes aseguran que el control de la emergencia a la que se enfrenta el país está siendo dirigida únicamente por el gobierno y que, por consiguiente, no están contando con el resto de formaciones políticas.

Cuestiones como la extensión de la cuarentena o la forma de enfocar las decisiones sobre salud pública, según las formaciones políticas contrarias al gobierno actual, han sido tomadas sin contar con el consenso del resto de partidos.

FALTA DE LIBERTAD

En el último mes, las protestas en el país se han sucedido con especial cercanía para manifestarse en contra de las ampliaciones de la cuarentena.

Los motivos por los que los argentinos decidieron manifestarse fueron, por un lado, para quejarse por los efectos que el encierro está teniendo en la salud mental de los ciudadanos. Por otro lado, también reclamaron más ayudas para el sistema sanitario privado.

Los argentinos también pusieron de manifiesto en estas concentraciones que, una cuarentena tan extensa, viola los derechos fundamentales de la constitución.

Por su parte, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, aseguró que “el Estado ha tenido que restringir algunas de las libertades pero es en pos del bienestar general”.

A la afirmación compartida por Frederic, el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, resaltó en una entrevista radiofónica que “la cuarentena va a durar lo que tenga que durar para que los argentinos estemos sanos y para que los argentinos no se mueran”.