Brigada Marabunta: sosiego para redimir el caos

En momentos en los que la tensión social está más en auge que nunca, existen agrupaciones que siguen creyendo que toda protesta o manifestación social puede llevarse a cabo sin necesidad de llegar a la violencia.

Si la muerte de George Floyd en Estados Unidos ha generado una oleada de revueltas en diferentes partes del mundo, en México también ha ocurrido algo parecido tras conocerse el asesinato de Giovanni López a manos de la policía mexicana en la ciudad de Jalisco.

En el país presidido por Andrés Manuel López Obrador, decenas de protestas se sucedieron para mostrar su indignación por lo ocurrido con el joven asesinado en Jalisco.

En situaciones como estas, hay una organización mexicana que lleva ocho años trabajando en estas concentraciones para que se desarrollen con las máximas garantías de libertad y pacifismo, siempre libre de violencia: la Brigada Marabunta.

También conocidos como los Kamikazes por la Paz, este cuerpo respaldado por la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México tiene como objetivo proteger a los manifestantes ante agresiones y abuso de la fuerza por parte de las autoridades, y mediar entre policía y manifestantes para que las concentraciones puedan llevarse a cabo de forma pacífica.

¿Qué hay detrás de la Brigada Humanitaria Marabunta? ¿Por qué su labor es tan importante?

 

LIBERTAD Y PACIFISMO

Esta brigada lleva ocho años en activo trabajando por la manifestación libre y pacífica.

Además, forman parte de la Asociación Civil Espacio Libre Independiente Marabunta, que desde el año 2000 se dedica a proteger y garantizar los derechos civiles.

Con el paso de los años, la Brigada Marabunta se ha convertido en un elemento fundamental e indispensable en las revueltas sociales dado que en muchas ocasiones, cuando es imposible apaciguar los ánimos, ellos consiguen que entre protestantes y cuerpos de seguridad se llegue a un punto común en el que nadie sale perjudicado.

Los Kamikazes por la Paz, dirigidos por su fundado Miguel Barrera, tienen claro cuál es el enfoque que le quieren dar a su organización: su trabajo está basado en el humanismo.

Bacerra, en una entrevista al diario El Sol de México, explicó que su forma de trabajar tiene muchas vertientes, pero que la más común es la de  “formar cordones humanos para proteger a la gente que se moviliza, documentar lo que ocurre en las mismas y mediar, como una forma para prevenir el conflicto e interrumpir la violencia”.

A la hora de intervenir en una protesta en la que el uso de la fuerza está punto de emplearse, esta célula por los derechos humanos antiviolencia se divide en grupos de siete integrantes para cumplir con las funciones principales de Brigada Marabunta: atender a los posibles heridos que puedan existir, documentarse sobre el motivo de las agresiones o conocer el escenario en el que se producen las agresiones para comunicarlas posteriormente a la red de organizaciones con las que trabajan, entre otras.

CONTACTO DIRECTO CON LAS INSTITUCIONES 

Otra de las caraterísticas principales de la Brigada Marabunta es que están en contacto directo con las instituciones y las fuerzas policiales.

Es tan importante el contacto que tienen con estas entidades que la propia el Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social ha salido en defensa de la organización asegurando que “como parte de su labor, Brigada Marabunta tiene un canal de comunicación directa con instituciones públicas”, un hecho que resalta la condición de mediador del cuerpo en conflictos de alto voltaje.

 

 

Del mismo modo que algunas organización nacionales salen a destacar la necesaria labor de la Brigada Marabunta, también lo han hecho entidades internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En este caso, la ONU ha reconocido la labor que realizan, sobre todo en todo lo que tiene que ver con a la documentación y defensa de los derechos humanos, el principal escenario de actuación del cuerpo dirigido por Miguel Barrera.