Camden City, ejemplo de un nuevo modelo policial

Analizar la situación antes de actuar. Esta es una de las premisas que lleva a cabo el nuevo modelo de la policía de Camden City (Nueva Jersey, Estados Unidos).

¿Cómo esta ciudad ha pasado a ser uno de los lugares con más registros de delitos violentos en EE. UU. a ser un ejemplo a seguir?

Durante la última década, la ciudad de Camden City, separada de Pensilvania por el río Delaware, se ha considerado como uno de los lugares con más tasa de criminalidad de Estados Unidos.

Edificios y casas abandonadas que se convirtieron durante años en las instalaciones perfectas para el tráfico de drogas, entre otras cosas, eran cada vez más visibles en sus calles.

Ante la violencia, la delincuencia y los asesinatos, Camden decidió cambiar el rumbo de su destino.

En 2011, los recortes presupuestarios obligaron a la policía de la ciudad a disolver la mitad del cuerpo, quedando solo 175 oficiales que se encargaban de patrullar las calles, así como de las tareas administrativas.

Debido a sus condiciones de trabajo y ante la imposibilidad de concentrarse en una sola función, los policías de Camden redujeron su eficiencia, por lo que se empezó a hablar de la eliminación total del cuerpo.

NUEVOS POLICÍAS, NUEVA ACTITUD 

Finalmente y a pesar de la resistencia de algunos opositores, en 2013, la ciudad despidió a todo el cuerpo policial y el condado asumió el cargo.

Esto supuso un ahorro de dinero, con el que el departamento contrató a nuevos policías que tenían que pasar una prueba psicológica, un examen físico y una entrevista.

“Cambiamos toda la estructura de la organización. Cambiamos todo el sistema de premios dentro de la organización, y los pusimos en las esquinas de las calles y les dijimos que no queremos que encierren a nadie. No queremos que escriba ninguna multa”, aseguraba Scott Thomson, exjefe de policía de la ciudad, a BBC Mundo. 

Desde ese momento, el objetivo de los oficiales fue acercarse a los vecinos, crear una comunidad en la que no los vieran como amenazas, sino como personas que les podían servir de ayuda para resolver sus problemas.

Thomson ha asegurado que la clave para romper la grieta que existe entre los oficiales y la comunidad es aumentar la interacción: “Cuando un policía trabaja de la mano con ellos para solucionar los problemas que les impiden dormir por la noche”, dice Thomson, “no les importa el color de la piel de ese oficial, cuál es el acento en su voz o donde creció”.

Asimismo, también se han implementado nuevos avances tecnológicos, que han permitido rastrear la actividad de droga en los barrios.

SOLO EL PRINCIPIO 

Uno de los grandes problemas de Camden es que sigue siendo un gran mercado de droga al aire libre, por el que se producen la mayor parte de los homicidios. Además, según las últimas estimaciones del censo, el 39% de los residentes de esta ciudad estadounidense viven sumidos en la pobreza.

Sin embargo, la transformación del cuerpo de policía puede ser el primer paso para un gran cambio. Los delitos violentos han caído en un 42% en siete años, según los datos ofrecidos por el departamento, y la tasa de criminalidad se ha reducido de un 72 por 1.000 a un 44 por 1.000.