La inmunidad cruzada frente a la COVID-19

El coronavirus es menos desconocido que cuando llegó hace ya un par de meses. Sin embargo, todavía sigue habiendo varias dudas en torno al nuevo virus, originado en Wuhan, en diciembre del pasado año.

¿Por qué hay personas que apenas tienen síntomas o que directamente son asintomáticas?

INMUNIDAD Y MEMORIA 

La inmunidad es un conjunto de mecanismos con los que el cuerpo reconoce y se defiende de bacterias, virus y sustancias dañinas para el organismo.

INMUNIDAD INNATA 

Sin embargo, no todas las inmunidades son iguales. Por un lado, está la innata, que es la primera que se desarrolla y suele ser efectiva para combatir a los agresores que intentan invadir nuestro cuerpo.

“Está compuesta por el conjunto de barreras, sensores y actores que participan de manera más o menos inespecífica en bloquear la entrada de todos los agentes infecciosos a los que estamos expuestos continuamente a lo largo del día”, como explica Estanislao Nistal, virólogo y profesor de microbiología, a BBC Mundo.

INMUNIDAD ADAPTATIVA 

Por otro lado, se encuentra la inmunidad adaptativa, en cierto modo, se aprende. El sistema inmunológico encuentra a invasores extranjeros y reconoce estas sustancias que no son naturales. De esta manera, la inmunidad adaptativa halla la forma de contraatacar a estas sustancias.

Uno de los rasgos de este tipo de inmunidad es que también, en esa lucha, desarrolla una memoria ante ese antígeno, la sustancia no natural que ha invadido el cuerpo, que le sirve para saber cómo volver a combatirlo en un futuro y evitar sufrir alguna patología.

INMUNIDAD CRUZADA

Para algunos científicos, esta memoria es la que juega un papel clave para acabar con la pandemia del coronavirus.

Un estudio publicado en la revista Cell sugiere que haber superado otros coronavirus puede dejar en el cuerpo algo de inmunidad, lo que se conoce como “inmunidad cruzada”.

Aunque el SARS-CoV-2 es un virus nuevo, pertenece a una familia de otros coronavirus. Dentro de esta, donde hay siete virus identificados por el momento, existen cuatro (HCoV-229E, HCoV-OC43, HCoV-NL63 y HCoV-HKU1) a los que la población se expone cada año y, según explica Nistal, suelen producir catarros.

Los autores del estudio publicado en la revista, del Instituto de Inmunología de la Jolla (California), tomaron muestras de sangre de personas que habían tenido COVID-19 y las pusieron en contacto con otras de personas que habían superado alguno de esto cuatro virus estacionales. Los expertos vieron que se producía una reactivación anticelular, por lo que los sujetos expuestos a los resfriados comunes que producen otro tipo de coronavirus, podrían haber desarrollado una especie de inmunidad cruzada ante este nuevo virus.

Para muchos expertos, esto responde a por qué algunas personas tienen síntomas leves o son asintomáticas. Sin embargo, todavía se desconoce cuánto podría durar la inmunidad frente estos otros coronavirus .