Por qué la muerte de George Floyd fue la gota que colmó el vaso

El 2020 parece haber querido que Estados Unidos retrocediera a los convulsos años 60. La muerte de George Floyd ha destapado una realidad en Norteamérica que sigue vigente en la actualidad y que se remonta décadas atrás.

Hoy, circulan por las redes sociales vídeos de policías estadounidense ejerciendo un abuso de poder sobre la comunidad negra. Pero, si siempre ha existido, ¿por qué la muerte de George Floyd ha desencadenado una ola de protestas, no solo en Estados Unidos, sino alrededor de todo el mundo?

REPRESENTACIÓN DE UN COLECTIVO 

Mientras Floyd suplicaba que «no puedo respirar», el policía Derek Chauvin no quitaba su rodilla del cuello del arrestado.

Nueve minutos mantuvo Chauvin su rodilla presionada contra el cuello de Floyd. Nueve minutos en los que el policía fue asfixiando lentamente a Floyd, hasta su muerte. De esta manera, la autopsia ha determinado que se trató de un homicidio en primer grado: murió de «paro cardiopulmonar que se complicó con el subyugamiento, limitación y compresión del cuello», como detalla el documento hecho público por el diario The Washington Post.

La detención fue grabada y estas imágenes han dado la vuelta al mundo. A partir de ese momento, Mineápolis (Estados Unidos) se llenó de protestas, de dolor, de rabia y de enfrentamientos.

Lo cierto es que la muerte de George Floyd ha sido la gota que ha colmado el vaso. En Estados Unidos, la comunidad negra está sometida a una constante vigilancia policial y se siente vulnerable ante aquellos que tienen el deber de protegerla del mismo modo que al resto de ciudadanos.

Para muchas autoridades policiales, pasar por un lugar de conflicto siendo de raza negra te convierte inmediatamente en sospechoso. La cámara de los móviles ha sido testigo de cómo niños inermes son reducidos violentamente, o cómo personas negras son detenidas sin ningún motivo. La única razón aparente para este tipo de policías parece ser el color de la piel.

Durante estos días, el resto del mundo se ha sumado a las protestas bajo el lema Black Lives Matter. Sin embargo, esto es una realidad constante entre la comunidad negra. Según el investigador Rashawn Ray, «la policía mata a un negro cada 40 horas».

RACISMO 

Pese a todo, las revueltas de Estados Unidos no solo se han producido para denunciar los excesos policiales sobre los afroestadounidenses, sino para desmantelar la fuerte desigualdad racial que sigue existiendo en el país.

Estudios revelan que hay una mayor tasa de personas negras encarceladas, que de blancos. Asimismo, hay diferencias en su educación, en los ingresos y también en su nivel de vida.

Los años 60 siguen estando muy presentes en la actualidad estadounidense.

FRENTE AL CORONAVIRUS

Quizás, la pandemia ha sido otro de los factores que ha aumentado el hartazgo de la comunidad negra.

El coronavirus ha golpeado de manera significativa al país, causando más de 100.000 muertes y dejando sin empleo a 40 millones de personas.

Debido al tipo de trabajo que llevan a cabo muchos afroamericanos: conductores, empleados de tienda, asistentes sanitarios, etc., están más expuestos a la pandemia.

La situación precaria de muchos de ellos deja preguntas en el aire: ¿tienen acceso a atención médica?, ¿pueden tomarse el día libre por enfermedad?, ¿les pagan ese día libre?, ¿tienen apoyo para el cuidado de sus niños en caso de enfermar?

DONALD TRUMP

Al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se le van acumulando los problemas por minuto. A las críticas sobre su gestión frente al coronavirus, su guerra en redes sociales y, en general, su guerra con el resto de países, ahora se le suma el escándalo de un asesinato por parte de un policía blanco estadounidense a un hombre negro.

Las protestas llegaron a la Casa Blanca y Trump se refugió en su búnker. A través de su cuenta de Twitter, calificó como «matones» a los manifestantes y señaló que «cuando empieza el saqueo, comienzan los disparos». Además, también ha anunciado en la misma red social que designará al movimiento ANTIFA como una organización terrorista.

Por ello, muchos han señalado que lejos de calmar las aguas y expresar rechazo ante el racismo en Estados Unidos, ha incitado a la violencia en contra de las protestas.