Perú: el confinamiento que no les libra del peligro

La historia de Perú en plena pandemia del coronavirus es, quizás, una de las más sorprendentes debido a la incidencia del coronavirus en el país.

Desde que explotase la propagación en el país, Perú comenzó una ardua batalla contra el patógeno y tomó todas las medidas necesarias para protegerse a sus ciudadanos.

De hecho, fue uno de los primeros lugares de América Latina en implementar pautas de prevención frente al coronavirus.

Todo comenzó con el decreto de la emergencia sanitaria, y tras esta declaración, se sucedieron otras normativas como el cierre de las fronteras o la obligación de permanecer en cuarentena para aplanar la curva.

Como la temida curva lejos de decrecer aumentaba con el paso de los días, el Gobierno de Perú se ha visto en la obligación de prorrogar la cuarentena hasta en cinco ocasiones.

Diferentes expertos han aplaudido la gestión del gobierno peruano, liderado por Martín Vizcarra, en la lucha contra el COVID-19.

Sin embargo, pese a que es uno de los países latinoamericanos que más pruebas de detección realiza, Perú es el segundo país de América Latina con más casos de covid-19, por detrás de Brasil. Y, a nivel mundial, ocupa el puesto número 12.

Según datos ofrecidos por la Universidad John Hopkins, en el país los contagios rozan ya los 124.000 y la cifra de fallecidos es de casi 4.000. 

Ahora, muchos expertos establecen que hay 5 factores que, pese al confinamiento del país, pueden ser los causantes del aumento de la curva.

VENTA AMBULANTE

Uno de los factores que señala Hugo Ñopo, investigador principal del centro peruano de investigaciones GRADE,  para la BBC es que muchos de los peruanos viven de los ingresos que consiguen con su trabajo diario.

Este hecho imposibilita que muchos de ellos puedan llevar a raja tabla la cuarentena impuesta por el gobierno puesto que, para muchos de ellos, dos días sin salir a la calle, implica estar esas dos jornadas sin comer.

Esta situación ocurre más concretamente con los vendedores ambulantes, y estas ventas a pie de calle suponen estar en contacto directo con otras personas las cuales no saben si pueden ser portadoras del virus o no.

FALTA DE MEDIOS Y PENSAMIENTO CULTURAL

Por otro lado, debido al nivel económico de muchas familias, gran parte de ellas no cuentan en sus domicilios con electrodomésticos que les permitan conversar los alimentos en condiciones óptimas para su consumo.

Esto obliga a muchas familias a salir con frecuencia a comprar comida, y estas salidas, exponen a los peruanos que necesitan salir para poder llevar la comida a sus casas.

Otro aspecto que también influye en este factor es el de la cultura. Muchos peruanos, desde pequeños, han crecido con la costumbre de comer y consumir productos frescos. Esta cuestión viene dada por la importancia gastronómica del país.

MASIFICACIÓN EN ESPACIOS PÚBLICOS 

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, ha puesto el objetivo en los mercados del país al considerar que son estos lugares los principales focos en los que se ha producido el contagio del coronavirus.

Las aglomeraciones de la población en estos establecimientos alimentarios han provocado que el Gobierno peruano haya decidido intervenir en ellos para frenar la propagación del contagio.

En Lima, la capital del país, más del 87% de los comerciantes dieron positivo en COVID-19. 

AGLOMERACIONES EN LOS BANCOS

Al igual que se producen largas colas para comprar comida, la necesidad de supervivencia de los peruanos ha provocado grandes colas en los principales banco del país, después de que el Gobierno de Perú haya anunciado que iba a destinar diferentes paquetes de ayuda para frenar el impacto económico del coronavirus en la sociedad.

En Perú, casi 7 millones de personas son vulnerables, pobres o pobres extremos.

Ante esta situación, considerando que los bancos también se han convertido en principales puntos de contagio, el gobierno ha decidido ampliar el horario de atención de los bancos para que no se produzcan aglomeraciones que promuevan la infección.

HACINAMIENTO EN LOS DOMICILIOS

Los hogares en Perú no son precisamente un lugar perfecto para cumplir con la distancia social.

De hecho, gran parte de la población vive hacinadas en sus hogares en los que, en muchas ocasiones, más de 5 personas comparten habitación.

Desde el gobierno apuntan que quizás este hecho es uno de los que más le preocupan puesto que “es muy difícil controlar y detectar el número de personas que están contagiadas”.