Cómo la mafia italiana extendió sus tentáculos gracias a la pandemia

La pandemia del coronavirus ha bloqueado el mercado a nivel mundial. Esta crisis deja a su paso una situación de pobreza en numerosas familias y empresarios, que se convierten en un blanco fácil para los pocos que encuentran tajada de esta situación: la mafia.

EL CORONAVIRUS, SU PUERTA HACIA LA LIBERTAD

Antes de que el coronavirus se instalara de manera feroz en Italia, muchos de los miembros de estas mafias se encontraban entre rejas. Sin embargo, y mientras la enfermedad obliga a permanecer confinada a la mayor parte de la sociedad, a algunos les ha abierto las puertas hacia la libertad.

Es el caso de más de 300 mafiosos condenados, que han sido excarcelados por orden de la Justicia italiana a causa de la crisis sanitaria, como ha desvelado en exclusiva el medio nacional L’Expresso.

Los detenidos empiezan uno a uno a salir de la prisión. Uno de los primeros ha sido Francesco Bonura de 78 años,  considerado uno de los altos cargos de la Cosa Nostra.

A Bonura le sigue una larga lista de condenados, entre los que se encuentran los capos más peligrosos e influyentes del crimen organizado, que estaban cumpliendo el régimen carcelario más estricto de Italia.

¿Y EL GOBIERNO?

Esta noticia ha provocado un revuelo en el país. El líder de Forza Italia, Matteo Salvini, señala directamente y afirma que ha sido el Gobierno el que ha liberado a los mafiosos, aprovechando la «excusa del virus».

El ministro de Justicia, Alfonso Bonafede, se ha defendido afirmando que «se trata de decisiones tomadas por los jueces en su plena autonomía que de ninguna manera pueden ser atribuidas al Ejecutivo».

Sin embargo, Bonafede está en el centro de todas las críticas. Ante la duda de un posible pacto entre el Estado y la mafia, ya muchos piden su dimisión por esta excarcelación de mafiosos sin precedentes.

UNA OPORTUNIDAD DE ORO

Mientras los políticos discuten, una parte de la sociedad tiembla y otra siente esta liberación como un alivio para su economía.

La crisis del coronavirus ha dejado en situación de pobreza a muchas familias italianas y al borde de la quiebra a otras tantas empresas. Este es el ambiente idóneo para que la mafia extienda sus tentáculos, la desesperación de la gente es el alimento que sustenta a este tipo de bandas.

Bajo el velo de la amabilidad, la mafia actúa ahora como lo hacía antaño: hacen la compra o prestan dinero a propietarios que están a punto de perder sus negocios. De esta manera, blanquean dinero y limpian su imagen, ganándose la confianza de los más vulnerables.

Sin embargo, la realidad de la mafia está muy lejos de ser generosa: los favores siempre se tienen que devolver. Es ley.

A pesar de que el gobierno italiano ha asegurado que va a prestar hasta 25.000 euros a las empresas que se hayan visto afectadas por la pandemia, muchos empresarios consideran que vender sus negocios a las mafias es un método más fácil y efectivo.

De la otra manera, no sabrían cómo devolver el dinero con las nuevas normas sociales de prevención, que harán que, por el momento, entren menos ingresos a sus negocios.