Canal de Panamá: entre la sequía y la supervivencia

Desde su apertura en 1914, el Canal de Panamá no había sufrido una crisis natural tan fuerte como la vivida el pasado año

El área marítima sufrió una reducción del 20% de lluvias

El 2019 fue el quinto año más seco de su historia y, si no hay unas lluvias potentes en 2020, el escenario no parece ser muy halagüeño

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha puesto en marcha unas estrictas medidas para ahorrar en agua y evitar una sequía aún mayor

 

El Canal de Panamá, una de las obras de ingeniería latinoamericana más importantes del siglo XX, está atravesando una complicada etapa que ha hecho saltar todas las alarmas en el país.

La infraestructura, que pasó de las manos de Estados Unidos a las de Panamá en 1999, conecta más de 140 rutas marítimas, 1.700 puertos en 160 países y recibe más de 12.000 barcos al año. 

El 6% del comercio mundial pasa por esta vía interoceánica y su influencia es tan importante que, según la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), el canal registró su cifra más alta de ingresos y cargas desde su inauguración. 

En cuanto a los ingresos, la vía marítima alcanzó los 3.365 millones de dólares (unos 3.103 millones de euros) y circularon por ella más de 450 toneladas de carga.

Sin embargo, y pese a su fuerza económica, el famoso espacio se encuentra en una situación inaudita derivada de un hecho que nada tiene que ver con el coronavirus: el Canal de Panamá se está secando.

¿Por qué ha ocurrido esto? ¿A qué escenario se enfrenta la ruta más corta creada entre los dos mayores océanos del mundo?

 

CRISIS NATURAL SIN PRECEDENTES

El 2019 no fue un año especialmente bueno para el Canal de Panamá.

Desde su apertura en 1914, esta vía artificial no había sufrido una crisis natural tan fuerte como la vivida el pasado año.

Según datos arrojados por la ACP, “la escasez de precipitaciones en 2019 puso en jaque al complicado mecanismo de esclusas que mueve los barcos entre un mar y otro”.

Esta afirmación corrobora los datos ofrecidos también por el ente en los que se refleja que el área marítima sufrió una reducción del 20% de lluvias, lo que provocó que, para el Canal de Panamá, el 2019 fuese el quinto año más seco de su historia.

La sequía a la que ha tenido que hacer frente el Canal de Panamá le ha obligado a tomar medidas como, por ejemplo, reducir el número de barcos y buques que pasan por el canal para ahorrar agua, o que los navíos que transitan el canal paguen el agua dulce que consumen, cuyo precio que depende del tamaño de los barcos.

Según recoge la BBC, esta estrategia impuesta por la ACP ha dado resultado, y a finales de abril de este año, el tránsito marítimo del canal pudo recuperar parte de su normalidad.

Sin embargo, los expertos del país no saben cómo será la situación del canal en los próximos meses puesto que, si las precipitaciones en 2020 son iguales que las del 2019, el escenario no será mucho más esperanzador.

 

¿DE DÓNDE SACAN EL AGUA? 

El Canal de Panamá se nutre de una vía de agua salada y de otra de agua dulce.

Esta segunda proviene del lago Gatún, cuyo objetivo fue siempre equilibrar el desnivel hídrico que existiese en el canal.

El problema es que, cada vez que pasa un barco por la vía marítima panameña, “se gastan 50 millones de galones de agua” según apunta Carlos Vargas, vicepresidente de Agua y Ambiente del Canal de Panamá, en una entrevista concedida a la BBC.

Por este motivo, el vicepresidente de la ACP destaca que este lago está en constante observación puesto que, pese a las posibles reducciones que puedan realizarse, debido a la gran afluencia de barcos que pasan por el canal siempre se gastará más agua de la que puede ahorrarse.

 

SEQUÍA EN EL LAGO Y EN EL CANAL: ¿Y AHORA QUÉ?

Debido a las leves precipitaciones registradas en 2019, el lago también está atravesando una temporada de sequía que pone aún más de manifiesto la dificultad de mantener el nivel de recursos hídricos que demanda una estructura tan potente como la del Canal de Panamá.

Además, cabe destacar que no solo la falta de lluvias es un factor que marque la sequía del lago. El consumo de agua por parte de las poblaciones colindantes también afecta a la falta de agua.

Las altas temperaturas también generaron una bajada en el nivel del agua en ambos espacios, puesto que se produjo una evaporación de agua con la que, desde el organismo del control de la vía acuática, no contaban.

La gran incógnita que se plantea ahora es: ¿qué va a pasar ahora si las dos fuentes principales del Canal de Panamá no atraviesan su mejor momento?

La Autoridad del Canal de Panamá ha emitido un comunicado para llamar a la calma ante el escenario al que se enfrenta el canal. Entre otras cuestiones, el organismo ha resaltado que “el Canal de Panamá ha salido de la estación seca garantizando un calado competitivo, y, por ende, operaciones regulares en los próximos meses”.

Asimismo, la ACP ha resaltado que “tener un suministro de agua constante es una prioridad para el Canal, por lo que nos asociaremos con ingenieros innovadores para asegurarnos de que podamos mantener la confiabilidad de nuestro servicio” y además añade que “el equipo del canal tiene como objetivo solicitar y revisar propuestas de ingeniería para una conseguir solución a largo plazo y comenzar con la construcción de la misma cuanto antes sea posible”.