La ONU triplica su petición de fondos para ayudar a países pobres frente al coronavirus

La ONU ha solicitado 6.700 millones de dólares (unos 6.200 millones de euros) para contribuir a la lucha contra el coronavirus en los países en desarrollo, un drástico incremento sobre los 2.000 millones que requirió en marzo, en las primeras fases de una pandemia que por ahora suma más de 3,7 millones de casos a nivel global.

Naciones Unidas, que ha recaudado hasta la fecha 1.000 millones de dólares, prevé que el pico sanitario en los países más pobres se alcance dentro de entre tres y seis meses, aunque ha advertido de que ya son visibles efectos colaterales como la reducción de ingresos, la destrucción de empleo, el recorte de suministros, el aumento de precios o la interrupción de programas de vacunación.

El plan de la ONU aspira a llegar a unos 60 países de todo el mundo que, en palabras del secretario adjunto para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, sufrirán “los efectos más devastadores y desestabilizadores” por la pandemia, habida cuenta de que se trata de escenarios que ya arrastran graves carencias, desde médicas hasta económicas.

“Si no actuamos ya, deberíamos prepararnos para un aumento significativo de los conflictos, el hambre y la pobreza”, ha señalado Lowcock, al advertir de unos efectos de alcance incierto y que podrían extenderse durante “muchos años”. La inacción, ha insistido, será “más dolorosa y mucho más cara” a largo plazo.

En este sentido, ha afirmado que se trata no solo de una cuestión de “solidaridad”, sino también de asumir que la atención temprana es lo más beneficioso para todas las partes. “Se necesitan medidas extraordinarias”, ha subrayado en un comunicado.

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha asegurado que, aunque la cantidad de casos detectados en los países  identificados como frágiles en este estudio puedan parecer “pequeña”, se trata de contextos con una “débil” capacidad de vigilancia, laboratorios, y atención sanitaria.

Por tanto, Tedros ve “probable” que haya focos de transmisión que estén pasando por alto, al tiempo que teme que las medidas adoptadas para contener el virus, entre ellas el confinamiento, acarreen “un gran impacto en servicios médicos esenciales”.

Fuente: EuropaPress