Hong Kong: ¿cómo ha conseguido esquivar la segunda ola del Covid-19?

Después de pasar con nota la primera fase del coronavirus, Hong Kong ha logrado contener la segunda ola del patógeno en el país.

Su cercanía con China, epicentro inicial de la pandemia, hacía presagiar que Hong Kong sufriría un drástico aumento de casos de Covid-19.

Sin embargo, el país consiguió, gracias a unas extremas medidas de contención y la declaración del conocido código rojo, mantener la expansión del virus registrando poco más de 1.000 casos y cuatro fallecimientos. Además, del total de casos, 900 pacientes recibieron el alta médica.

Con el miedo a un nuevo brote y tras tres meses de arduo trabajo, Hong Kong ha ido aliviando las restricciones para paliar las consecuencias sociales y económicas provocadas por el coronavirus.

Para volver a la denominada ‘nueva normalidad’, Hong Kong ha puesto en marcha nuevos modelos de seguridad adaptados a los progresivos alivios anunciados por el país.

Los datos avalan este nuevo plan de desescalada hongkonés. Desde el 20 de abril, Hong Kong solo ha reportado 15 nuevos infectados y en las últimas dos semanas, no han registrado nuevos casos.

¿Cómo ha conseguido esquivar la segunda ola del Covid-19?

UNA ESTRATEGIA DE CONTENCIÓN MEDIDA AL MILÍMETRO

Estas cifras tan bajas responden a una estrategia de contención medida al milímetro que ha dado sus frutos.

Fuente: WORLDOMETER

 

El Gobierno de Hong Kong, presidido por Carrie Lam, ha iniciado una cautelosa vuelta a la normalidad cuyos primeros pasos se han observado en la reapertura de centros deportivos, la realización de exámenes de conducir y la reactivación de las actividades del sector de la población más vulnerable.

Sin  embargo, las restricciones que han permitido estos primeros avances sociales siguen manteniéndose.

Por un lado, el acceso al país es más bien limitado y, en caso de poder hacerlo, tendrán que someterse a diversas pruebas que constante la inexistencia de coronavirus. Si alguna de las personas presenta síntomas, este quedará puesto en cuarentena obligatoria y tendrá un brazalete electrónico que permite conocer si cumple con el confinamiento.

La hostelería ha reducido considerablemente su aforo, y en la entrada de bares y restaurantes es obligatorio medir la temperatura a los clientes y todos los establecimientos están separados por barreras físicas. Esta medida es extensible a la gran mayoría de sectores.

En las calles se realizan, aleatoriamente, controles y test rápidos para identificar posibles nuevos contagios.

Otro ejemplo que ha marcado el éxito de las medidas de contención de la segunda ola ha sido la desinfección constante de espacios que ya acogen a reducidos grupos de personas. Con ayuda de robots, se esparce ozono durante la noche para acabar con cualquier tipo de patógeno que pueda quedar en el aire.

Las medidas de higiene continúan siendo el mejor aliado frente al coronavirus. Es obligatorio mantener estas condiciones para poder acceder y realizar las actividades ya permitidas.

Algunos medios locales de Hong Kong han llegado a publicar que, desde el gobierno, se están planteando multar a todas aquellas personas que no cumplan con estas medidas de seguridad tan básica.

En lo que más hincapié han hecho desde los servicios de seguridad es en la distancia de seguridad. Este hecho ha sido fundamental para frenar los contagios. El metro y medio y los dos metros son las distancias que deben mantenerse entre los ciudadanos.

Los policías de Hong Kong tienen orden expresa de controlar que se cumplan estas distancias y, en esta ocasión, tienen orden expresa de avisar a las personas si observan que no existe la distancia mencionada.