Burbujas sociales: la estrategia de desescalada de Nueva Zelanda

El país oceánico ha destacado en la pandemia del coronavirus por ser uno de los mejores que ha gestionado la crisis. Como otros países, ahora se enfrenta a una fase de desescalada en la que también cuenta con una estrategia propia: las burbujas sociales.

Después de que Nueva Zelanda anunciara el descenso de su nivel de alarma de 4 a 3, este término empezó a ganar fuerza.

AMPLIAR EL CÍRCULO DE CONTACTOS 

La recomendación de permanecer en casa sigue vigente, al igual que la medida de evitar interactuar socialmente, sin embargo, ahora el Gobierno neozelandés permite ampliar el círculo de contactos, aunque “siempre y cuando todos vivan en el mismo pueblo o ciudad”, como han subrayado desde la página web del organismo.

“La gente debe continuar dentro de la burbuja de su hogar pero puede expandirla para reconectarse con su familia extendida, o para traer cuidadores, o para ayudar a personas aisladas”

Esta medida de alivio también tiene sus restricciones: además de solo permitir el contacto con personas cercanas, este también será exclusivo, es decir, las personas que pertenezcan a una burbuja social, no pueden interaccionar con otras.

EJEMPLO MODÉLICO

Esta estrategia del Gobierno de Jacinda Andern no fija un número límite de personas que pueden componer la burbuja, aunque se sobreentiende que no puede ser numerosa. Otros países, por su parte, han abrazado esta iniciativa y valoran incorporarla en su plan de estrategia, aunque, eso sí, con al menos un límite de 10 personas por grupo.

Así se lo están planteando Bélgica, Escocia o Canadá, entre otros. En Reino Unido, lo que se plantea es la posibilidad de que dos o tres burbujas sociales tengan contacto entre sí, pero siempre de manera exclusiva.

Para algunos expertos, este modelo de estrategia tiene ventajas que son evidentes. Para Per Block, coautor de un estudio de la Universidad de Oxford sobre la vuelta a la normalidad de las relaciones sociales después de la cuarentena, este tipo de medidas son necesarias: “Cuanto más estricta es la cuarentena, más alto es el costo para la vida social y el bienestar psicológico de la gente”, ha afirmado en BBC Mundo.

CÓMO CREO MI BURBUJA SOCIAL

Block reconoce que “es una tarea delicada porque tienes que hacer un contrato social con otra gente que está en tu burbuja y asegurarte de que todos permanezcan dentro de ella y esto se basa en la confianza“.

Los expertos señalan que además de intentar crear un entorno seguro, también es necesario atender a otros factores, como qué miembro de una casa necesita con más urgencia expandir su burbuja social, cuántas generaciones conviven juntas o la cercanía geográfica a la hora de mantener relación con otros grupos.

¿Y SI NO FUNCIONA?

La propuesta ya está en marcha en Nueva Zelanda y el próximo 11 de mayo se revaluará, dependiendo de si esta ha funcionado o no.

Los especialistas hacen especial hincapié en que, aunque sea una medida impulsada por el Gobierno, su eficacia dependerá de la responsabilidad total de los neozelandeses.

Con estas burbujas sociales, las restricciones pueden ser más amenas y, además, conlleva a una vuelta a la normalidad paulatina, que permitirá a las personas volver a habituarse al contacto con el resto del mundo.