“Ramadan mubarak” en pleno confinamiento

La pandemia del coronavirus ha cambiado la imagen del mundo en pocas semanas. Antes del confinamiento, era inimaginable que La Meca (Arabia Saudí), el sitio más sagrado del islam, se encontrase casi vacía en la primera jornada del Ramadán. 

Este año, el mundo islámico celebra la revelación del Corán de una forma diferente: la pandemia del coronavirus mantiene cerradas todas las mezquitas en la mayoría de los países musulmanes.

En la primera noche del Ramadán (algunos países lo empezaron el 23 y otros el 24 de abril), La Meca permanecía prácticamente desierta, al igual que la Mezquita del Profeta en Medina, ambas en Arabia Saudí, país donde se han registrado más de 17.000 casos de coronavirus y al menos 139 fallecidos.

La pandemia ha trastocado esta celebración religiosa, hasta tal punto que la llamada a la oración (Adhan) ha cambiado sus palabras. En lugar de hacer un llamamiento para acudir al rezo, ahora, la segunda religión con más fieles del mundo anima a sus devotos a rezar “en vuestras casas”.

CIERRE DE MEZQUITAS Y ORACIONES TELEVISADAS 

Debido a que los musulmanes ahora son llamados a quedarse en casa, la ceremonia que dio comienzo a su mes sagrado se retransmitió por televisión, cumpliendo con las recomendaciones que han hecho la mayor parte de los gobiernos de países con mayoría islámica.

El Gobierno de Israel, en pleno inicio de su fase de desescalada, ha decretado el cierre de establecimientos de seis de la tarde a tres de la madrugada —horas en las que se producen mayores aglomeraciones durante el Ramadán—, a excepción de farmacias, mientras dure la celebración religiosa.

UNA NECESIDAD PARA LOS MÁS VULNERABLES

Sin embargo, para muchos la llegada de este mes era necesaria, no solo por su devoción a Mahoma y al Corán, sino también por lo que significa: generosidad y solidaridad. El reparto de comida en las horas permitidas durante el Ramadán es la salvación de muchos, sin embargo, el coronavirus también les ha privado de esa ayuda este año.

En Egipto, el umbral de la pobreza sacude al 60% de su población. Aún así, este mes podría haber significado para los egipcios noches de folclore y reparto de comida en las “mesas de misericordia” para las personas con menos recursos. Debido a la pandemia, el gobierno tomó la decisión de prohibir todas estas actividades antes de que comenzara el mes sagrado, aunque redujo el toque de queda, permitiendo la visita a familiares y amigos para tomar el iftar (comida con la que se rompe el ayuno).

IFTAR ONLINE 

Una de las cosas que ha demostrado este periodo de confinamiento por el coronavirus es que si quieres, puedes. A falta de reuniones presenciales, algunas asociaciones han impulsado iniciativas para hacer lo más normal posible este Ramadán sin precedentes.

El Consejo Musulmán del Reino Unido ha invitado a los devotos ha realizar los iftars de manera virtual. De esta manera, miles de creyentes se reúnen mediante la aplicación Zoom para realizar oraciones virtuales y mantener debates.

La Casa Árabe de Madrid también realiza actividades onlineentre las que también se encuentra comer en familia.

De esta manera, a pesar de que la comunidad musulmana está cumpliendo con la medida de #Ramadánquédateencasa, también está demostrando que la tecnología, en estos casos, puede mantenernos en compañía durante una pandemia.