Islandia: “el país modelo” frente al coronavirus

Acabar con el coronavirus es la gran batalla que libran todos los países del mundo desde que se produjese la explosión de la pandemia.

Hay países que enfocan esta lucha de una forma y aún están en la búsqueda de la fórmula para erradicar y frenar al patógeno. Sin embargo, hay otros países, como Islandia, que son considerados ejemplos en esta batalla contra el coronavirus.

El país nórdico ha contabilizado 1.778 casos positivos y 10 fallecidos a causa del Covid-19.

Desde que se confirmasen los primeros contagios, el país puso en marcha toda su maquinaria para frenar la propagación del virus entre sus 364.000 habitantes.

Pero lo más destacable de Islandia es que, mucho antes de que apareciera el coronavirus en su territorio, implementaron una serie de medidas que le han colocado en las primeras posiciones de los países modelo en actuación frente al virus.

Esta rápida y previsora actuación ha conseguido, pasado el tiempo, que Islandia tenga controlada la pandemia.

Pero, ¿cómo lo ha conseguido? ¿Qué métodos ha activado para anticiparse a la letalidad de la pandemia?

TEST MASIVOS

Con independencia de su población, Islandia empezó a realizar tests masivos a todos sus habitantes un mes antes de que llegasen los primeros casos al país.

Esto permitió que todos islandeses tuvieran la oportunidad de hacerse pruebas de coronavirus de forma voluntaria y gratuita sin necesidad de presentar síntomas.

Más del 10% de la población, unos 10.000 islandeses, decidieron someterse a los test para conocer cuál era su situación frente al virus.

Estas pruebas masivas se realizaron en dos tandas: la primera, en el mes de enero, para poder identificar a todas aquellas personas que pudieran haber sido contagiadas tras haber hecho algún viaje a Asia o Italia, o alguna otra zona de riesgo. En caso de resultar positivo, estos estarían directamente en cuarentena. La segunda, ya en plena pandemia, se le realizaría a todos los islandeses sin síntomas o con síntomas leves y que no estaban cuarentena.

La encargada de llevar a cabo esta práctica fue la empresa islandesa biofarmacéutica DeCODE Genetics, cuyo director, Kári Stefánsson,  afirmó en la revista Iceland Review que “gracias a estas pruebas, hemos podido seguir el rastro al virus y hemos conseguido identificar a los afectados para actuar con la mayor rapidez posible”.

LOS GENES: ELEMENTOS FUNDAMENTALES

Sin embargo, la gran baza con la que cuentan en Islandia, dejando a un lado la realización masiva de test, es que han conseguido estudiar el genoma de casi un tercio de los habitantes.

A través de este estudio de los genes, el país ha conseguido identificar de dónde procede cada contagio en la isla, las variantes del virus en los islandeses, y por lo tanto, determinar si los genes son la clave que define la letalidad del virus en las personas. 

Esta investigación genética permitirá, incluso, descubrir qué tipo de tratamientos deberán llevarse a cabo en los pacientes para, en caso de resultar afectados, empezar a atacar al virus de la misma forma en la que él va a actuar.

CONCIENCIA CIUDADANA

Además de las investigaciones y la rápida actuación del gobierno islandés, con Katrin Jakobsdottir al frente, la ciudadanía también ha jugado un papel fundamental.

Desde que se diagnosticaron los primeros casos confirmados, los islandeses actuaron en relación a la gravedad del patógeno y muchos se aislaron hasta recibir las instrucciones gubernativas pertinentes.

Así fue como el Gobierno anunció medidas de cuarentena como el cierre de colegios y universidad, zonas de ocio y cualquier establecimiento que no fuera de primera necesidad.

Además, cualquier actividad que implicase un contacto con otras personas y que impidiese cumplir la distancia de seguridad de dos metros, también quedaba suspendida.