Dos años de distanciamiento social: el pronóstico de la revista Science

Después de más de un mes de confinamiento, la sociedad se empieza a preguntar: ¿hasta cuándo?

Los expertos que han escrito el último artículo en la revista especializada Science parecen no ser muy optimistas.

Nadie puede calcular con exactitud cuándo va a acabar la pandemia del coronavirus, sin embargo, los científicos hacen un pronóstico: el virus estará entre nosotros hasta 2022 e, incluso, cabe la posibilidad de que haya nuevos contagios en el 2024.

Según el estudio, llevado a cabo por investigadores de la Escuela Chan de Salud Pública de la Universidad de Harvard, la ausencia de cura y de vacuna para combatir al coronavirus que surgió en Wuhan (China) el pasado mes de diciembre, alargará las medidas de restricción en la sociedad para prevenir su contagio.

Por ello, aseguran que habrá que seguir manteniendo el distanciamiento social y las cuarentenas, aunque de manera intermitente, al menos durante los dos próximos años. Por lo tanto, si este pronóstico se cumple, significaría la anulación de cualquier evento multitudinario durante ese periodo de tiempo, como conciertos o partidos de fútbol.

¿DEPENDERÁ DE LA ESTACIÓN DEL AÑO?

Los expertos aseguran que los brotes de este nuevo virus se podrían dar en cualquier momento del año, pero, probablemente y tal como aseguran en el artículo, tendrán menos presencia durante las épocas de primavera y verano.

Asimismo, barajan distintas posibilidades dependiendo a la inmunidad del virus: estará en circulación durante los próximos cinco años si no es permanente; si es corta, los brotes se darán cada año; y, por último, si dura más tiempo, la pandemia se producirá cada dos años.

Los científicos inciden en que el distanciamiento social, a falta de una vacuna, es la estrategia más efectiva para reducir el grado en que las infecciones creadas por el coronavirus colapsan los sistemas de salud de todo el mundo. Esta separación social permite el rastreo de contactos y la cuarentena.

En caso contrario, aseguran y concluyen con que “es posible que se requiera un distanciamiento intermitente en 2022 a menos que la capacidad de atención crítica se incremente sustancialmente o se disponga de un tratamiento o vacuna”.