7 hábitos que hay que cambiar para evitar rebrotes del COVID-19

España ya ha alcanzado el ansiado pico de la curva en la lucha contra el coronavirus.

Sin embargo, este hecho no puede ser sinónimo de relajación por parte de la sociedad, sino todo lo contrario.

Es en este momento tan importante cuando la ciudadanía debe ser mucho más precavida – aún mas si cabe – y responsable puesto que cualquier hecho podría derribar el costoso trabajo que han llevado a cabo la sociedad y el sistema sanitario durante estas semanas de confinamiento.

Para evitar futuros contagios y ampliar las medidas de higiene y protección frente al COVID-19, estos son algunos de los hábitos que se deberían mejorar puesto que, pese a ser actividades cotidianas, suponen un gran foco de infección.

LIMPIAR EL TELÉFONO

La pantalla de los terminales son uno de los principales focos de gérmenes que más cerca tienen las personas.

Por eso, es muy importante que cada vez que se vuelva de realizar una de las actividades permitidas dentro del estado de alarma, el teléfono sea bien desinfectado con alcohol o soluciones líquidas que erradiquen cualquier tipo de suciedad que pueda ser sensible de portar o contagiar el coronavirus

ESPERAR PARA HACER LA CAMA

Hacer la cama desde que una persona se despierta es un acto casi inconsciente.

Sin embargo, los expertos recomiendan dejar la cama sin hacer durante unos 15 minutos o media hora para que esta se ventile y se airee. Con esta actividad tan sencilla se evitará que, en caso de estar incubando el virus, este se quede en las sábanas y que las personas queden expuestas a su fuerza y, por consiguiente, al contagio.

DESINFECTAR LOS BOLSOS DE MANO

Los bolsos de mano acompañan a todos los ciudadanos a cualquier lugar.

Justo por su exposición directa en las calles, supermercados o puntos de encuentro entre personas, es importante que con ellos se haga lo mismo que con los teléfonos.

Los bolsos deben ser desinfectados desde el momento en el que entren en los hogares porque, en según qué superficies, el coronavirus aguanta activo más tiempo del que pensamos.

AIREAR TODAS LAS ZONAS DE CASA

La ventilación en los domicilios es uno de los mejores aliados en la lucha contra el coronavirus.

Ventilar una casa es sinónimo de seguridad frente al contagio. Al igual que lo es mantener una serie de medidas de limpieza e higiene para evitar que el virus se instale en las casas como un huésped más.

NO TOCARSE LA CARA

Este gesto tan habitual está en los primeros puestos de las opciones más fáciles y rápidas por las que se puede coger el virus.

Repetido hasta la saciedad por los expertos en salud y por la OMS y la ONU, evitar tocarse la cara y las zonas cercanas será la mejor herramienta contra el patógeno.

DEJAR LOS ZAPATOS FUERA DE CASA

Aunque no lo parezca, todos los gérmenes de la calle llegan a nuestras casas a través de nuestros zapatos.

Ahora, con la situación actual provocada por el coronavirus, es fundamental que las personas dejen en las puertas de sus domicilios sus zapatos durante unas horas para asegurarse de que el virus ha muerto y que, por lo tanto, al entrar los zapatos en casa no entrará el virus con ellos.

LAVARSE SIEMPRE LAS MANOS

Esta recomendación, que ya es casi concebida como una norma, es la que debe prevalecer frente a todas las demás.

El lavado constante de manos es fundamental para que las personas se protejan ante el coronavirus. El tener las manos sucias implica que las personas pueden extender el virus por todo su cuerpo y, por consiguiente, se le da al COVID-19 cancha libre para ejercer su fuerza sobre ellas con un contagio instantáneo.

Por este motivo, un lavado de manos frecuente con una duración que vaya de los 30 segundos a 1 minuto, será suficiente para dar el primer paso en la protección frente al patógeno. El más importante.