Japón: el primer estado de emergencia de su historia

Japón ha declarado el estado de emergencia en el país por primera vez en su historia. 

Este medida decretada por el primer ministro japonés, Shinzo Abe, marca un antes y un después en el país que se ha visto obligado a poner en marcha este estado debido al impacto del coronavirus en lugares como Tokio y Osaka, las zonas más afectadas. 

Japón ha registrado hasta el momento 4.563 casos y 104 muertes. Además, de los más de 4.000 contagios contabilizados, 700 de ellos son personas que estuvieron dentro del crucero Diamond Princess.

Pese a la virulencia con la que nació el Covid-19 en China, Japón prefirió no activar ni siquiera un estado de alerta, al igual que tampoco puso en medidas de protección para con la ciudadanía.

Ahora, tras decretar el estado de emergencia, el país asiático se enfrenta a una crisis sanitaria que debe atajar con rapidez antes de que ocurra lo mismo que en Wuhan.

El primer ministro japonés anunció la medida asegurando que “hemos decidido declarar el estado de emergencia porque hemos visto que una rápida propagación del coronavirus en todo el país tendría un enorme impacto en las vidas y la economía”.

MEDIDAS NO TAN RESTRICTIVAS

En Japón, cualquier orden o implantación de ley se puede hacer efectiva única y exclusivamente con la notificación previa del primer ministro.

Ahora, tras el anuncio de Abe, entraría en vigor este estado de emergencia que dista mucho de lo que implica una declaración de este tipo.

Esta medida permitirá que las autoridades locales de los lugares en los lugares en los que se aplique el decreto puedan tomar cualquier tipo de decisión relacionada con el estado de emergencia como el cierre de escuelas, espacios públicos o decretar la cuarentena.

Sin embargo, en relación al establecimiento de una cuarentena o de un confinamiento de la población, Abe ha resaltado que “aunque se declara el estado de emergencia, ello no significa que la ciudad esté confinada como ocurre en otros países”.

Es esta creencia del primer ministro japonés la que le ha llevado a apelar a la coordinación ciudadana como elemento clave para frenar la propagación del coronavirus en el país asiático.

50 millones de personas se verán afectadas por esta declaración, repartidas en las ciudades de Tokio y las tres zonas suburbiales que se encuentran en la capital, Osaka, Hyogo y Fukuoka.

Sobre la duración de este estado de emergencia, Shinzon Abe ha confirmado que, inicialmente, esta medida estará en vigor durante un mes y será el próximo 6 de mayo cuando está previsto que se retire esta condición.

INYECCIÓN ECONÓMICA

Para evitar que surjan nuevos impactos fuera de las garras del coronavirus, el Gobierno nipón ha anunciado un paquete de ayudas económicas valorado en 108 billones de yenes (916.000 millones en euros) para contrarrestar los efectos económicos que arrastra el Covid-19.

Este paquete sí que tiene muchas más semejanzas con el resto de países que han tenido que establecer sus propios planes de choque frente al coronavirus. En este caso, esta inyección económica planteada por el Gobierno japonés tendrá como principales destinatarios a los grupos sociales más desfavorecidos, la población vulnerable, la compra de medicamentos para paliar los efectos del coronavirus y para las empresas que se hayan visto afectadas por las medidas impuestas.