Cómo el coronavirus se convirtió en la odisea de los universitarios

La crisis del coronavirus ha puesto todo del revés y la educación no es una excepción ante la pandemia.

Los estudiantes italianos ya han sido informados de que todos pasarán al siguiente curso automáticamente. Todo parece apuntar a que la pandemia ha provocado que las clases no se puedan reanudar hasta el próximo mes de septiembre, por lo que se estudia aplicar un aprobado general a todos los estudiantes del país.

Mientras, en España, todavía se sigue apostando por un aprendizaje online y se tiene la esperanza de que los alumnos vuelvan a pisar las clases, aunque sea por un periodo de tiempo corto, sobre todo, para aquellos que se van a examinar para tener acceso a la Universidad.

Precisamente, los universitarios conforman uno de los colectivos más preocupados por su futuro. Muchos no saben qué será de sus prácticas, cómo conseguirán un material al que no tienen acceso para seguir formándose o si se les devolverá la matrícula, entre otras cosas.

MUCHAS UNIVERSIDADES CIERRAN SUS PUERTAS 

Ante la prolongación del estado de alarma, muchas universidades españolas han tomado la decisión de cerrar sus puertas hasta el próximo año y, por lo tanto, no reanudar las clases presenciales y acabar el curso de forma online. Esta decisión está apoyada por el Ministerio de Universidades, ya que, como han aclarado, “se están tomando las medidas necesarias” para que nadie pierda el curso por “como consecuencia de la crisis sanitaria”.

Otras, por su parte, se mantienen expectantes por ver cómo se desarrollan los acontecimientos y ver si pueden, al menos, realizar los exámenes de forma presencial.

NO TODOS CUENTAN CON RECURSOS

Sin embargo, algunos universitarios no consideran que las clases que se están impartiendo de forma online sean de calidad, por lo que han pedido desmatricularse de algunas de ellas, aunque tengan la mitad cursada.

Además, insisten en las administraciones están tomando decisiones sin contar con el propio alumnado y sin barajar de qué manera le puede perjudicar.

Así lo ha contado Alba, una universitaria madrileña, al Huffington Post: “No se nos tiene en cuenta, somos los últimos en enterarnos de todo, nos enteramos por prensa de cosas que no sabemos si se refiere a nuestra universidad… En resumen, la gestión de la información no está a la altura”.

Los alumnos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria también se han unido a la queja, ya que las “medidas unilaterales” que está tomando la institución les están perjudicando “gravemente”, como ha afirmado a Irispress Magazine la alumna en Educación Social Paula Rodríguez.

Muchos también se lamentan de que las medidas que se están tomando para seguir los estudios desde casa ni siquiera son inclusivas, ya que para personas como Alba, por ejemplo, que estudian Comunicación Audiovisual, les es muy difícil completar su formación sin espacios adaptados, como un estudio de fotografía.

Asimismo, la universitaria madrileña, como otros muchos, denuncian que se está dejando de lado a todas aquellas personas que “no tienen conexión a internet, a los que no tienen un ordenador propio o a los que tienen una persona infectada o dependiente a su cargo”.

DEVOLUCIÓN DE MATRÍCULAS 

Sin embargo, los alumnos, que son plenamente conscientes de que se trata de una situación sin precedentes, plantean las quejas junto con un paquete de medidas.

Alba asegura que “una de ellas es que nos dejen desmatricularnos de las asignaturas que quedan pendientes, porque la universidad tiene que ofrecer una vía de escape si la docencia no está a la altura”, ya que “pagamos unos pastizales impresionantes por la matrícula y parece que la universidad no está dispuesta a perder ese dinero”.

Por otra parte, Paula y sus compañeros grancanarios han sido informados de que “al pasar al curso siguiente, a esa persona no se le cobraría las prácticas externas”, aunque añade que “no es seguro”.

De esta manera, a aquellos que solo están a un paso de entrar en el mercado laboral, se les antoja un futuro incierto, sin saber si podrán recuperar las materias de este cuatrimestre o si podrán acceder a trabajos o másteres a partir del próximo mes de septiembre.