Lo que está haciendo la COVID-19 y que no hizo la gripe porcina

En 2009, la OMS (Organización Mundial de la Salud) declaraba que la gripe porcina se había convertido en una pandemia. Los expertos llegaron a pronosticar que se enfrentaban a una amenaza sanitaria jamás vista, sin embargo, y en comparación con la llegada del coronavirus, la infección del virus H1N1 no tuvo un impacto tan letal como se esperaba.

Pero ¿por qué?

Al igual que el coronavirus, la gripe porcina fue la consecuencia de un nuevo virus que mutó inicialmente en los animales y terminó infectando a los humanos. El virus afectó en un primer momento al continente americano, pero también llegó a Europa. Se aisló a los afectados, se impulsaron estrategias sanitarias nunca antes vistas y, como ahora, los medios anunciaban diariamente la cifra de víctimas con las que se cebaba la enfermedad.

MAYOR TRANSMISIÓN

Pese a que en algunas zonas se cerraron espacios públicos, como escuelas, nunca se vivió lo que hoy es una realidad para todos: la cuarentena de naciones enteras.

Tanto el H1N1 como el coronavirus se transmiten al toser, estordunar o al estar en contacto con una persona infectada. No obstante, el virus que actualmente azota a más del tercio del mundo tiene un mayor nivel de transmisión que el virus de la influenza de 2009.

MAYOR LETALIDAD

La tasa de mortalidad que ha provocado la COVID-19 ronda entre el 0,5 y el 1%, mientras que un estudio dirigido por Maria Van Kerhove de la OMS estima que la del H1N1 fue del 0,02%.

Según la OMS, el número de fallecidos por la gripe porcina llegó a los 18.500. Hoy, el coronavirus ha afectado a más de un millón de personas y ha acabado con la vida de al menos 65.652. 

En resumidas cuentas, desde que surgió el coronavirus en Wuhan (finales de diciembre de 2019) hasta ahora, el COVID-19 se ha cobrado la vida de más personas que la gripe porcina en 2009.

NO HAY MEDICAMENTO 

Otro de los grandes desafíos que presenta esta pandemia de 2020 es que todavía no se ha encontrado ningún antiviral para combatir la infección provocada por el coronavirus. Por otro lado, la pandemia del H1N1 se pudo combatir con medicamentos ya existentes para la gripe común.

Se está luchando contra viento y marea para desarrollar una vacuna contra la COVID-19, sin embargo, este es un proceso largo, ya que se debe probar que sea segura y efectiva, por lo que se estima que no estará lista hasta el próximo año.