Un médico asegura que el Gobierno chino manipuló el balance del coronavirus para la visita de Xi Jinping

Un médico de Wuhan ha declarado bajo condición de anonimato a la agencia de noticias japonesa Kiodo que el Gobierno chino manipuló el balance del nuevo coronavirus para rebajar el número de personas contagiadas de cara a la visita que realizó la semana pasada el presidente del país, Xi Jinping, a la ciudad en la que se originó la pandemia.

El médico local, que trabaja en un centro de cuarentena, ha señalado que varios pacientes que todavía tenían síntomas de la enfermedad generada por el coronavirus y que estaban en cuarentena recibieron el alta y que, además, se suspendió parte de las pruebas, todo ello con el objetivo de rebajar el número de personas contagiadas.

El médico ha declarado que el balance que da el Ministerio de Sanidad chino «no es fiable» y ha señalado que el Ejecutivo ha reducido deliberadamente la cifra de pacientes en tratamiento por COVID-19 con el propósito de demostrar que Xi está logrando vencer en la batalla contra la pandemia.

El doctor, de unos 40 años y que tiene entre sus responsabilidades determinar si un paciente recibe el alta en el hospital, ha manifestado su preocupación por la posibilidad de que pueda surgir otro brote si el Gobierno sigue ocultando la realidad de la situación.

La guía de actuación del Ministerio de Sanidad chino señala que los pacientes tienen que dar negativo en dos pruebas del coronavirus y que se confirme que no tienen neumonía mediante una tomografía para poder recibir el alta.

Sin embargo, el médico ha señalado que, en vísperas de la visita del presidente Xi, algunos pacientes fueron dados de alta aunque aún tenían síntomas de neumonía por decisión de un «especialista» de la autoridad china de control y prevención de epidemias. Desde entonces, según este profesional sanitario, el criterio para dar de alta a los pacientes se ha vuelto más laxo «y ha comenzado el alta masiva de pacientes «infectados».

El doctor chino ha dicho que las entrevistas a pacientes con síntomas como fiebre se han simplificado y que no se han seguido haciendo los análisis de sangre para detectar los anticuerpos durante la infección, lo que ha provocado que «pacientes sospechosos hayan sido devueltos a la sociedad.

Fuente: Europa Press