Las plagas modernas del siglo XXI

El coronavirus ha marcado un antes y un después en la historia contemporánea.

Está considerada como la gran pandemia viral del siglo XXI por los devastadores efectos humanitarios, económicos que está dejando a su paso.

Sin embargo, antes de la explosión del COVID-19, otras enfermedades sacudieron el mundo en forma de pandemia y acumularon altas cifras de fallecidos y contagiados, algo muy semejante a lo que está ocurriendo en la actualidad con el coronavirus.

El coronavirus ya contabiliza cifras escandalosamente estremecedoras: 529.849 contagiados y 24.000 fallecidos a nivel mundial,  y casi 58.000 afectados y 4.400 muertes en España.

¿Cuáles han sido las otras grandes plagas modernas del siglo XXI? 

VIH, EL VIRUS SILENCIOSO

Fecha: 1981 – actualidad  // Número de fallecidos: 32 millones de muertos

La lucha con el VIH, más comúnmente conocido como Sida, es una de las grandes batallas sanitarias contra las que científicos, médicos y diversos componentes de la comunidad de salud y ciencia, luchan desde que se produjo su nacimiento en 1981.

El sida tiene como objetivo principal inmunodeprimir a todos los afectados causándoles en muchas ocasiones la muerte. Su fuerza como enfermedad se centra en ir deteriorando progresivamente el organismo hasta que este queda completamente vulnerable a los agentes externos, dejando al cuerpo sin capacidad de defensa.

La virulencia y mortalidad de la enfermedad fue muy agresiva hasta que, con el paso de los años y el avance de los medicamentos, se ha conseguido crear una serie de antirretrovirales que bloquean el avance de la enfermedad y evitan que pueda contagiarse.

El sida está considerada, en esencia, una enfermedad de transmisión sexual, pero también se ha descubierto que las transfusiones de sangre o el uso de material sanitario compartido entre personas también es un gran foco de transmisión.

A día de hoy, pese a la alta mortalidad de la enfermedad, son más de 25 millones de personas en todo el mundo que tienen acceso a medicamentos como el PREP que permiten mantener a la enfermedad «dormida» en el cuerpo de los portadores. Además, muchos países como España financian en su sistema sanitario esta pastilla para cuidar y proteger a las personas que conviven con el VIH.

GRIPE AVIAR

Fecha: 2003 – 2004  // Número de fallecidos: 400 muertos

La gripe aviar dejó, en los inicios del siglo XXI, a las empresas cárnicas en una situación nunca antes vista. La población mundial se escandalizó al saber que la gripe aviar podía transmitirse de los pollos a las personas, y millones de ciudadanos dejaron de comprar este tipo de ave para evitar posibles contagios.

El brote, surgido en Hong Kong, no fue tan mortífero como se esperaba, si bien es cierto que China fue el país más afectado debido a que fue el foco principal de esta gripe durante  el año que duró.

El virus cruzó la frontera asiático e infectó también 15 países del mundo. 

Sin embargo, lo que se supo de esta enfermedad es que el contagio no se producía por todas las personas que estuvieran con aves, sino que se producía por contacto directo, un descubrimiento que tiró por tierra la definición de Organización Mundial de la Salud (OMS) que catalogó esta enfermedad de «urgencia de salud pública de alcance mundial».

SRAS, EL ANTECEDENTE DEL CORONAVIRUS

Fecha: 2003 – 2004  // Número de fallecidos: 774 muertos

El Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) es quizás la primera gripe respiratoria que serviría como anticipo del actual coronavirus que azotó al mundo en forma de pandemia mundial.

También nacido en el sur de China, esta enfermedad tuvo que complementarse con la gripe aviar, puesto que la aparición de ambas coincidió en fechas marcando un año y una etapa negra, saniatariamente hablando, en el país asiático.

Según diferentes informes, el nacimiento de este virus respiratorio que se cobró la vida de 774 personas, fue un murciélago el causante de la enfermedad, ejemplificando un nuevo caso de transmisión animal hacia los humanos.

Una vez más, este caso concentró eL 80% de su virulencia y víctimas en Asia, y el 20% restante se distribuyó por una treintena de países que tuvieron que adaptar sus sistemas de salud a una nueva enfermedad sobre la que se sabía más bien poco.

ÉBOLA

Fecha: 2013 – 2016  // Número de fallecidos: 11.300 muertos

Hablar de ébola es sinónimo de muerte.

África ha podido respirar algo más tranquila hace unos meses cuando se confirmó la erradicación del virus en el continente más afectado por esta enfermedad pandémica.

La tasa de mortalidad de este virus que llegó a España de la mano de Teresa Romero – único caso confirmado en el país – es del 40%, y se caracteriza por la aparición de fiebres muy altas y que también se ha descubierto que tiene en el murciélago su principal fuente de infección.

Otro dato que también se ha podido comprobar es que, al igual que el sida, el ébola  

CORONAVIRUS

En la actualidad, el coronavirus o SRAS – 2 mantiene al mundo en vilo. 

El coronavirus, detectado por primera vez en la ciudad de Wuhan (China) es una enfermedad que afecta a las vías respiratorias y sus síntomas más habituales van desde cuadro leve, con tos seca y fiebre, a síntomas mucho más graves, como insuficiencia respiratoria aguda y neumonías que, en la mayoría de ocasiones, deriva en la defunción de los afectados.

Los grupos de riesgo más expuestos a este virus son las personas mayores de 65 años, los que sufren afecciones respiratorias, las personas que tiene el sistema inmunológico bajo, y los grupos poblacionales que se encuentran en una posición de vulnerabilidad extrema.

La principal preocupación de los expertos es determinar cuál es el modo de propagación de este virus para el cual todavía no existe cura. Algunos informes determinan que se repite el modus operandi de las grandes enfermedades, y centran en los estornudos y la saliva la principal forma de contagio.