África: diario de una tragedia

África espera la llegada de una nueva tragedia humanitaria protagonizada por el coronavirus.

Todas las alarmas están activadas en el continente porque la cifra de contagiados es de 2.773 en todo el territorio africano y un total de 70 muertos.

El COVID-19 ha acelerado su entrada en África y los gobiernos no contaban con esta rapidez en lo que a la inmersión del virus se refiere.

El aterrizaje del patógeno chino en el continente supone un estado de emergencia sanitaria sin precedentes, debido a las condiciones sanitarias y alimentarias tan deficientes en las que se encuentra.

Ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado un mensaje claro a África que refleja la catástrofe humanitaria a la que deberá hacer frente el continente: hay que prepararse para lo peor.

CONFINADOS EN LA POBREZA

Debido a la propagación del virus, muchos países del continente africano ya han decretado el confinamiento total de varios de ellos para evitar un crecimiento exponencial de nuevos afectados.

El cierre de fronteras también ha sido ordenado en diversos puntos de África después de que muchos de los casos confirmados en África hayan sido por personas o voluntarios procedentes de Europa.

Estas son algunas de las medidas de los gobiernos africanos que, a su vez, se complementan con las dificultades que tienen en África para hacer frente a la crisis sanitaria contra la que tendrán que luchar en un futuro nada lejano.

¿Está el continente africano preparado para afrontar la letalidad del coronavirus? 28 de los países más pobres del mundo se encuentran en África. Las condiciones del COVID-19 para perpetrar su acción está muy bien definida: personas con una salud inestable.

En el caso de África, la salud no es que sea inestable, es muy delicada. La pobreza marca el punto de inflexión por el que miles de africanos no podrán superar el ataque del virus. Tanto la situación alimentaria como la insalubridad del continente disminuyen considerablemente la posibilidad de sobrevivir.

«debido a la situación del continente, todas las personas son de riesgo».

Tampoco están preparados los hospitales y centros sanitarios para plantarle cara a esta amenaza global. Muchos países no tienen ni agua ni luz, dos servicios esenciales para poder ofrecer una asistencia sanitaria medianamente buena.

Ejemplos como el de Sudán o el de Kenia son estremecedores. En el caso del primero, hay un médico por 65.574 personas, mientras que en lo que al segundo respecta, hay un médico por 65.574 personas.

La ONG Manos Unidas, además, advierte que «debido a la situación del continente, todas las personas son de riesgo». 

SIDA, MALARIA Y CORONAVIRUS

El coronavirus es la gota que colma el vaso en un país cuya única buena noticia en los últimos años ha sido la erradicación del ébola.

África continúa librando una batalla contra el sida y la malaria en el país que, por el escenario en el que se encuentra el continente, se le hace muy complicado luchar contra un nuevo enemigo que aparece en el terreno de guerra.

De hecho, es la malaria la que azota con especial importancia al país, y por este motivo la OMS ha pedido a los países de África que, pese a la pandemia del Covid-19, siga manteniendo sus esfuerzos para prevenir, diagnosticar y tratar esta enfermedad.

De igual modo, la OMS ha asegurado que van a dotar al continente africano de la orientación que necesiten los países para mantener de manera segura los servicios de salud esenciales en el contexto de la respuesta Covid-19.

‘UN URGENTE DESPERTAR’ 

Sin embargo, la llamada de la OMS no queda aquí.

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha solicitado a los países africanos que despierten y reaccionen ante la llegada más fuerte del coronavirus.

«El mejor consejo para África es que se prepare para lo peor y prepararse hoy. Es mejor cortar de raíz», ha apuntado Tedros.

El gran problema que tiene África, por su extrema pobreza e ínfimas condiciones sanitarias, es que no saben cómo enfrentarse a este nuevo atacante.