El coronavirus: un aliado para la venta de armas en Estados Unidos

La llegada del coronavirus hace que en los supermercados se gaste el alcohol desinfectante o productos tan inesperados como el papel higiénico. En Estados Unidos, la imagen es diferente. Sí, se forman largas colas en las entradas de los establecimientos como en el resto del mundo, pero, también, en aquellos que venden armamento.

Además, el hijo del presidente del país, Donald Trump Jr., no ha dudado en recomendar las armas que se deberían comprar a través de su cuenta personal de Twitter. Surrealismo y realidad a partes iguales.

UNA REACCIÓN EXAGERADA HABITUAL

El pánico y la incertidumbre creada por la pandemia del coronavirus ha empujado a cientos de estadounidenses a comprar armas, algo que es habitual en este tipo de situaciones, como explica David Chipman, asesor principal de políticas del Centro de Leyes de Giffords, en la BBC: «En EE.UU. estamos acostumbrados a que las crisis incidan en la venta de armas de fuego. Generalmente ha pasado en momentos cuando la gente teme que le puedan quitar el derecho a portarlas, como en tiempo de elecciones, pero también en respuesta a desastres como huracanes».

En su declaración, Chipman añade que todo esto, como es lógico, se trata de una «sobrerreacción» y «forma parte de esa cultura de prepararse para el apocalipsis, para el ataque de los zombies, que está tan enraizada en la mente estadounidense».

CLARO AUMENTO DE VENTAS

Sin embargo, muchas personas se mantienen incrédulas ante este acontecimiento. Los datos del Gobierno indican que no existe evidencia alguna de que esta sea una tendencia generalizada en el país.

La realidad, sin embargo, es que la venta ha aumentado, aunque hay varias teorías en torno a la creciente compra de armas en Estados Unidos durante los últimos días.

Algunos medios aseguran que el grupo que más ha realizado este tipo de compra es la comunidad asiática, debido al miedo a posibles ataques xenófobos, ya que la pandemia se originó en China y muchos la culpabilizan, sin ningún tipo de fundamento, por su expansión.

Otros, por su parte, desmienten al Gobierno y apuntan que la venta es generalizada y no solo de aquellos procedentes del gigante asiático. Ante la posible llegada de una crisis social, Estados como Florida, California, Ohio o Washington incrementaron la compraventa de armas.

Según los datos proporcionados por Ammo.com, una empresa que se dedica a vender material armamentístico por Internet, entre el 23 de febrero y el 15 de marzo sus ventas aumentaron en más de un 300%, en comparación con los primeros 20 días de febrero.

ESTRATEGIA COMERCIAL 

Lo que es innegable es que la llegada del nuevo coronavirus ha alzado la venta de armas en Estados Unidos, así lo indican la mayor parte de los informes.

Sin embargo, algunos expertos, como Chipman, han advertido que hay que tomar con cierto cuidado este tipo de datos. «No quiero decir que estén mintiendo, pero no podemos descartar que se pueda tratar de una estrategia de mercado», ha asegurado en BBC.

El asesor especializado en la política de armas lo tiene claro: las tiendas de armamento están difundiendo que las personas están comprando en sus establecimientos ante esta situación, lo que, a su vez, provoca un «efecto llamada», que hace que otros sigan los mismos pasos y se acerquen a este tipo de tiendas para adquirir un arma y, de esta manera, sentirse más seguros.

Es pocas palabras, esta industria está infundando una necesidad de tener un arma para protegerse de un virus.

TIROTEOS DIARIOS 

La organización sin ánimo de lucro un Gun Violence Archive (GVA) publicó a finales del pasado año que al menos 38.730 personas murieron a causa de disparos en Estados Unidos, más de 14.000 por disparos intencionados y casi 25.000 fueron muertes por suicidios.

En el mismo informe, se calcula que, en este país con 327,1 millones de habitantes, alrededor de 300 millones de armas de fuego están a manos de la población, aunque es difícil saberlo con exactitud, ya que no hay datos a tiempo real de las agencias federales.