Ecuador, solo ante el peligro

América Latina veía muy lejos la llegada del coronavirus al continente.

No es de extrañar que viviese en esta calma tensa, lo mismo ocurrió en Europa y ahora las cifras de contagios y muertes son devastadoras.

Sin embargo, con el paso de las semanas, el continente latinoamericano se ha visto ahogado por la mortífera y contagiosa influencia del COVID-19.

Un impacto que ha provocado un baile de cifras casi inabarcable para los gobiernos, que ven como la emergencia sanitaria en América Latina es cada vez más preocupante e incontrolable.

Ecuador, que hasta hace unos días, no ocupaba los primeros puestos de la tabla sobre los contagios y fallecimientos en los países del continente, ahora ostenta la segunda posición tras sufrir este fin de semana un aumento masivo de casos por coronavirus.

Con un total de 789 casos confirmados y 14 muertes, el país andino le pisa preocupantemente los talones a Brasil tanto en contagios como en fallecimientos.

Fuente: Centro Johns Hopkins de Ciencia e Ingeniería de Sistemas

Un hecho que ha obligado al gobierno ecuatoriano a tomar medidas urgentes mientras mandaban un mensaje a la nación haciéndoles saber que se enfrentan a una emergencia sanitaria sin precedentes. «Los números seguirán subiendo porque las medidas que hemos tomado darán efecto la semana próxima», apuntó en una conferencia telemática, Alexandra Ocles, directora del Servicio de Gestión de Riesgos en Ecuador.

La situación en Ecuador es cada vez más dramática debido a los sucesos acontecidos en las últimas horas que ponen al país en una situación límite.

Un toque de queda, una enclave de pobreza mucho más acentuado y dos ministerios sin dirigentes dejan, en plena crisis del coronavirus, a Ecuador solo ante el peligro.

TOQUE DE QUEDA 

La situación en Ecuador es tan insostenible que Ecuador ha pasado del Estado de Emergencia al Toque de Queda. 

Desde el pasado 21 de marzo está decretado el toque de queda. El toque de queda es la restricción máxima salida de un gobierno que limita la circulación libre de personas de forma total. Además, esta prohibición no solo es aplicable a la circulación, sino que también impide estar en espacios públicos de cualquier índole, exceptuando los centros sanitarios o los transportes imprescindibles.

La gran incógnita que surgía en torno a esta declaración institucional era la fecha de fin de esta prohibición. Desde el gobierno ecuatoriano han asegurado que no hay una fecha fijada para levantar el toque de queda en Ecuador y por lo tanto, será «hasta próximo aviso».

La declaración del toque de queda viene acompañada, además, de la toma militar de las calles para controlar el movimiento de los ciudadanos.

Las primeras detenciones después de decretar el toque de queda ya se han hecho efectivas, y según los medios ecuatorianos, la cifra de detenidos por violar esta orden gubernativa asciende a 250.

LOS MINISTERIOS MÁS IMPORTANTES, A LA DERIVA

En medio de la caótica situación en la que se encuentra sumida Ecuador, un golpe inesperado a nivel político ha sacudido los cimientos del país latinoamericano que ha visto como dos de sus principales ministerios se han quedado sin representante.

Primero fue la ex ministra de Salud, Catalina Andramuño Zevallos, la que presentó su renuncia al Ministerio por «no poder enfrentar esta crisis sin recursos» mientras añadía en su carta de renuncia que «durante la crisis del COVID-19, los postulados técnicos y médicos para enfrentarlo no encontraron eco en muchas instancias del Gobierno».

A esta renuncia le siguió la del ministro de Trabajo, Andrés Madero, en esta ocasión por un motivo muy diferente.

Madero reconocía en un comunicado enviado a Lenin Moreno, presidente de la República de Ecuador, que había dado positivo en coronavirus y que «en pro de la salud de los ciudadanos ecuatorianos, decido dar un paso al costado y renunciar a mi cargo». 

Estas decisiones llegan en medio de unas jornadas especialmente duras para el país, que se prepara para recibir una partida de 2 millones de tests para diagnosticar el COVID-19 y en la que se hacía efectiva la cuarentena total del país.

AUMENTO SIGNIFICATIVO DE LA POBREZA

El gran problema al que debe hacer frente ahora Ecuador es a la pobreza que existe en el país, que se agudiza aún más en tiempos de coronavirus.

Una pobreza marcada por una sociedad que trabaja de manera informal en casi un 60%. Este porcentaje desvela la paupérrima situación en la que vive la mayor parte de la comunidad ecuatoriana, para la cual la venta ambulante es la forma más fácil de supervivencia.

Esto podría traducirse en que 7 de cada 10 ecuatorianos trabajan de forma esporádica, lo cual es sinónimo de un nivel de ingresos bajo.

Con la cuarentena declarada y con largas colas en los supermercados de la ciudad, muchos son los niños, familias, ancianos y personas en situación de exclusión social a los que el coronavirus les dejará en una situación mucho más dramática y tráfico que la anterior. 

Además, si bien la cuarentena implica un confinamiento en las casas, ¿qué pasará con todas las personas que viven de la venta ambulante?

Ni siquiera el propio gobierno de Ecuador ha sabido responder a esta pregunta, y el modus operandi que llevan desde que llegó el coronavirus a Ecuador es el de ir atajando los problemas conforme van apareciendo.

Muchos ciudadanos reconocen a los medios locales de Ecuador que prefieren vivir siendo pobres a estar en la cárcel, pena que se implementará a todas aquellas personas que se salten la normativa impuesta de hacer la cuarentena.

Esta situación es la que actualmente azota a la comunidad ecuatoriana que, ademá,s acaba de conocer que las medidas económicas para frenar el impacto del coronavirus en el país se aplazarán 15 días porque «la prioridad es la emergencia de la saud»:

ASÍ AVANZA EL CORONAVIRUS EN ECUADOR