Blindaje masivo de Marruecos ante el coronavirus

La crisis del coronavirus ha sacudido al mundo entero y, pese a las medidas de seguridad sanitarias que han tomado muchos países, las cifras de infectados y fallecidos crecen a un ritmo estremecedor. 

Pese al esfuerzo de los gobiernos, el COVID-19 ha llegado a rincones inimaginables en los que ha repartido su virulencia sin parangón.

Esta agresividad del patógeno ha hecho que muchos países hayan preferido adelantarse a él poniendo en marcha las medidas sanitarias, de aislamiento y de protección correspondientes, pero el caso de Marruecos, es cuanto menos, sorprendente.

Según los datos ofrecidos por el Ministerio de Salud del reino marroquí, el número de contagiados por coronavirus asciende a 96 y los muertos por el virus son 3.

Estas cifras, muy bajas en comparación con España o Italia, han sido suficientes para que el gobierno marroquí haya puesto en marcha un blindaje masivo del país para luchar contra el coronavirus.

Unas medidas casi tan agresivas como el propio virus que, además, han dejado boquiabiertas a medio mundo debido a la rapidez y efectividad con la que que se han instaurado en el país vecino.

¿Cómo es vivir en Marruecos con el coronavirus merodeando por el país?

CONFINAMIENTO ABSOLUTO

Un muerto por coronavirus fue la cifra que hizo que el Rey de Marruecos, Mohammed IV, y el jefe de Gobierno marroquí, Saadeddine Othmani, decidieran declarar el estado de emergencia en el país vecino con unas medidas que muchos medios internacionales han catalogado de ‘vanguardistas’ por su fuerza y alto nivel restrictivo.

Marruecos parece que tomó ejemplo de países que estuvieron alerta pero no actuaron a tiempo frente al coronavirus y decidió decretar el mencionado estado antes de que la situación tomase unos tintes nada positivos para el país vecino.

La primera medida anunciada fue el confinamiento total de los 34 millones de habitantes con unas medidas de lo más sorprendentes:

  • Cierre completo de fronteras por tierra, mar y aire.
  • Suspensión completa de todos los servicios de transporte.
  • Salvoconductos cumplimentados para acreditar las salidas de los domicilios
  • Salida del país solo a los extranjeros que pudieran haberse quedado atrapados en el reino marroquí.
  • Prohibidos cualquier tipo de eventos cuyo aforo supere las 50 personas.

Estas medidas de confinamiento extremas responden a la preocupación del gobierno de frenar el avance del virus chino que ya se ha cobrado la vida de más de 15.000 personas en todo el mundo.

Y además, desde el Ejecutivo marroquí advierten: si algún ciudadano viola alguna de las medidas impuestas, se enfrentará a penas de cárcel.

Es tan extremo el nivel del confinamiento, que incluso los trabajadores transfronterizos que debían llevar productos a Ceuta y Melilla para regresar a Marruecos no han podido cruzar la frontera de vuelta, y han tenido que recibir la ayuda de las autoridades españolas.

Esta situación ha generado una gran preocupación no solo a los propios trabajadores sino también a los ciudadanos marroquíes, quienes temen un desabastecimiento alimentario agravando la situación a la que se enfrentan incluso sin estar el virus de por medio.

¿Qué pasará con la comida? Esta es la gran pregunta que se repiten con especial frecuencia los marroquíes. Sobre esta cuestión, la respuesta es clara: los supermercados permanecerán cerrados y solo se podrá comprar en los establecimientos más cercanos a las casas. Según ha informado además el diario Hespress, el Gobierno estudia la posibilidad de limitar la distancia que los ciudadanos pueden separarse de sus hogares.

¿Y la economía? Dado que la economía en el país vecino no es muy boyante y tampoco se caracteriza por estar bien repartida, sabiendo que este confinamiento afectará a la condición monetaria de Marruecos, el Gobierno ha anunciado un paquete de medidas para que los empresarios y particulares noten en la menor medida posible el impacto económico y social que ya está provocando el coronavirus.

LA RELIGIÓN, A UN SEGUNDO PLANO

Todo lo relacionado con al religión también es un tema especialmente vulnerable dentro del territorio marroquí.

Sin embargo, al gobierno no le ha quedado otro remedio mas que cumplir con las medida de confinamiento impuestas, y por eso han cerrado todas las mezquitas del país hasta que finalice el estado de emergencia decretado hasta nueva orden.

Una orden que, siguiendo las informaciones de algunos medios locales, tendría como fecha límite el próximo 20 de abril.

De esta forma, el rezo habitual de los miles de feligreses que se congregan en las diferentes mezquitas del país, deberá ejercerse a puerta cerrada y en los domicilios de cada uno de ellos, dado que, pese a la importancia de la religión en el país, la Corona y el Gobierno han preferido poner en primer lugar la seguridad del conjunto de la población marroquí.

AYUDA INTERNACIONAL EN CAMINO

Al no poder hacer frente al posible impacto que puede provocar el coronavirus en Marruecos, el ministro de Relaciones Exteriores marroquí anunció que China fletará un avión marroquí el cual estará cargado de material médico y sanitario para hacer frente a la crisis del COVID-19.

Mascarillas, batas, y tests para un rápido diagnóstico del virus son algunos de los contenidos médicos que están en camino hacia Marruecos.

Asimismo, el titular de Exteriores marroquí ha asegurado que, durante ka gestión del envío del material médico, también se trataron diferentes formas de enfocar y enfrentar la enfermedad en un momento clave para la comunidad marroquí, dado que aún no se ha producido una explosión masiva de casos.

En caso de que se produjese un contagio constante entre los ciudadanos, Marruecos sabe que se enfrentaría a otra nueva y catastrófica desgracia social debido a las condiciones del país