Belice, el país que esquiva al coronavirus

América Latina era uno de los continentes que faltaba por ser alcanzado por la pandemia global del coronavirus y, en este caso, lo ha hecho por la puerta grande en el peor de los sentidos.

El Covid-19 ha sacudido al territorio latinoamericano con su característica virulencia dejando a su paso más de 20 muertes y 2.000 contagios en menos de un mes. 

Brasil fue el primer país en el que se confirmó un caso de coronavirus tras comunicarse que el afectado habría viajado a Italia unas semanas antes. Al confirmarse este primer caso, un goteo constante de noticias ocupaban los grandes medios de América Latina notificando nuevos casos y muertes fuera de Brasil. El coronavirus ya estaba en Latinoamérica. 

Hasta el momento, Brasil, Chile y Perú son los tres países que más afectados se han visto a causa del patógeno.

Fuente: Centro Johns Hopkins de Ciencia e Ingeniería de Sistemas.

La llegada del covid-19 al continente ha supuesto una tragedia sin precedentes que ha obligado a cada país a tomar severas decisiones que afectan y afectarán a todos los sectores de cada uno de ellos.

Sin embargo, hay un país en toda la región que permanece indemne y ajeno al coronavirus, en el que no hay ni afectados ni muertos, es la zona cero contagios de Latinoamérica: Belice.

EL EXTRAÑO CASO DE BELICE

Todo el continente latinoamericano está sufriendo los devastadores efectos del COVID-19 menos Belice, un pequeño país situado en la costa caribeña a medio camino entre México y Guatemala.

Belice es uno de los grandes destinos turísticos de América Central y de los preferidos para los amantes de la fauna marina.

Todo apuntaba a que esta pequeño país, de no más de 300.000 habitantes, y cuya economía está basada en la agricultura, la pesca y el turismo, iba a ser también uno de los grandes damnificados por el coronavirus.

Sin embargo, la vida en Belice sigue siendo la misma. No hay rastro del aterrador patógeno que se ha llevado por delante a más de 11.000 personas, ni tampoco se le espera.

Mientras que el resto del continente le planta cara al virus con agresivas medidas económicas, sociales y sanitarias, Belice es la excepción que rompe la regla en América Latina. 

Lo sorprendente de este caso inaudito es que ni los propios expertos pueden explicar el porqué de esta situación. Belice forma parte del llamado SICA, Sistema de Integración Centroamericana, compartido con Nicaragua y, pese a tener esta posición, ha decidido no cumplir con las medidas de seguridad impuestas por la Organización Mundial de la Salud. 

De hecho, de las 7 medidas impuestas, el país caribeño solo cumple dos. En Belice han decidido no suspender las clases, ha obviado la cuarentena recomendada por la OMS así como continúa celebrando eventos multitudinarios con aglomeraciones de personas.

RESISTENCIA FRENTE AL MIEDO 

Pese a ser el único país que no se ha visto golpeado por el Covid-19, el miedo al virus ha llegado hasta Belice. 

Aunque desde la llamada zona libre se sigue operando con total normalidad, el cónsul de Belice, Luis Gilberto Montero Maldonado, a través de un comunicado ha confirmado el cierre de fronteras debido a la pandemia mundial.

En el comunicado destacan que la única intención es proteger a los beliceños, y que «promover tan drástica medida es para, básicamente, evitar el ingreso de personas provenientes de países donde el padecimiento registra alta incidencia».

En la misma línea, también han confirmado que se han establecido una serie de filtros sanitarios indefinidos para evitar que la pandemia afecte al país.

Sin embargo, este cierre de fronteras tiene una característica especial ya que afectará a personas que hayan estado en países con alta incidencia de coronavirus COVID-19 en los últimos 30 días.

Esta lista estipulada por el país se incluye a China, Corea del Sur, Irán, Japón y cualquier país de Europa, pero será actualizada conforme vaya evolucionando el coronavirus.

En lo que a los ciudadanos del país caribeño o residentes, solo ellos serán los que tengan que para 40 días en aislamiento desde el momento en el que pisen el país.