Finalmente, el coronavirus para la pelota en Argentina

Los casos de coronavirus en Argentina van en aumento, lo que ha obligado al presidente, Alberto Fernández, a implantar algunas medidas encima de la mesa para combatir a lo que se ha convertido el enemigo global: la pandemia del Covid-19. Los argentinos intentan frenar el número de contagiados tomando nota de lo que ya han hecho varios países: desde la suspensión de las clases hasta el cierre de sus fronteras.

Sin embargo, no fue hasta este lunes y por la presión de FAA (Futbolistas Argentinos Agremiados), cuando la AFA y la Superliga tomaron la decisión de suspender todo el fútbol argentino hasta el 31 de marzo. Hasta ese momento, y a pesar de la crisis global creada por la pandemia, el fútbol argentino seguía con su agenda normal, aunque algunos no esperaron y decidieron tomar decisiones propias por precaución.

EL RIVER PLATE, EL PRIMERO EN DESMARCARSE

Este sábado, el equipo de Marcelo Gallardo decidió no disputar el partido de Superliga ante el Atlético Tucumán. De acuerdo con el comunicado que emitió el club, lo que busca con esta medida es “reguardar la salud de los socios, los empleados y las miles de personas que concurren diariamente a las distintas actividades que se realizan en la Institución”.

El River apela, además, a la responsabilidad individual que tenemos todos ante esta situación y, por otra parte, se arriesgó a sufrir un descenso.

La decisión del club fue aplaudida por el entrenador del Gimnasia y Esgrima La Plata, Diego Armando Maradona, quien fuera jugador del Boca Juniors, eterno rival de River.

El exfutbolista y entrenador argentino aseguraba ante ESPN que “a mí las “gallinas” no me van, pero los banco a morir. Si los jugadores tomaron esa decisión, los voy a bancar a morir“.

FALCIONI: “SOY UN PACIENTE DE RIESGO”

Maradona no fue el único que respaldó la decisión del club, otras caras conocidas del mundo del fútbol en Argentina no dudaron en expresar su apoyo, además de su indignación.

Es el caso del entrenador de Banfield, Julio César Falcioni, que expresó a principios de semana que se encuentra dentro de la población en riesgo ante la pandemia del coronavirus, ya que “tuve neumonía, cáncer, me hicieron quimioterapia. Soy un paciente de altísimo riesgo y el viernes tuve que trabajar igual“, denunciaba el entrenador ante los medios.

Falcioni acudió a cada entrenamiento, ya que consideraba que “esa su deber”, a pesar de que “el médico me dijo que no debería estar entrenando”.

Por ello, aplaudió la decisión del River de cesar su actividad y aseguró que el club de Gallardo “tomó el camino que todos queríamos. Lo conveniente era no comenzar este torneo“.

SUSPENDIDO POR PRESIÓN

Lo cierto es que, mientras los colegios, las fronteras y todo en Argentina se paralizaba para resguardar la salud de la ciudadanía y frenar la expansión del coronavirus, el fútbol seguía con su actividad normal hasta este martes. El Jefe del Estado, tras anunciar el paquete de medidas para frenar el número de contagiados en el país, señalaba que, mientras los partidos fuesen “a puerta cerrada, no le veo el problema”.

De esta manera, Argentina se convertía por unos días en el único país Sudamericano en mantener la actividad futbolística. Por su parte, la Conmebol ya había suspendido la Copa Libertadores y también había retrasado los partidos de las Eliminatorias Sudamericanas Qatar 2022.

La AFA dejaba claro que seguiría las indicaciones del Gobierno, por lo que esperaría a que este tomase una decisión al respecto. Sin embargo, los jugadores no tuvieron tanta paciencia como la Asociación.

Empujados por la decisión del River Plate, varios jugadores reclamaron la suspensión de los partidos para salvaguardar su salud. Para mayor inri, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, envió un mensaje a todas las federaciones”. “Las autoridades del mundo del fútbol deben tomar todas las medidas necesarias para evitar una mayor propagación del virus, hay que hacer todo lo posible por proteger a los aficionados, jugadores, entrenadores”, señalaba en el comunicado.

Finalmente, la Casa Rosada se ha visto obligada a tomar una decisión que, curiosamente, le resulta especialmente dolorosa, a pesar de que otros países lo han hecho sin ningún tipo de reparo. Fernández y la AFA dan el visto bueno a suspender la actividad futbolística hasta el 31 de marzo, por lo pronto.