La vida en Marte tendrá que esperar

Saber si es posible la habitabilidad en Marte ha sido una de las principales iniciativas puestas en marcha por la NASA y también por la Agencia Estatal Europea (ESA) en los últimos años.

Ambas organizaciones, esta última en colaboración con la corporación espacial rusa Roscosmos, han pasado gran parte de los últimos años intentando diseñar la operación perfecta y los dispositivos adecuados para intentar llegar a Marte y darle una respuesta esa gran incógnita que versa sobre el planeta.

Dos antecedentes previos, con el lanzamiento del cohete Beagle (2004) y Schiaparelli (2016), protagonizaron los esfuerzos más importantes para conseguir llegar hasta Marte.

El primero, se perdió en el espacio. El segundo, se estrelló. 

El siguiente intento, capitaneado por la ESA y Roscosmos, iba a hacerse efectivo este 2020. Sin embargo, la misión ExoMars ha sufrido un parón con fecha de reactivación prevista para el año 2022. 

Es decir, la búsqueda de vida en Marte tendrá que esperar y será en dos años cuando se vuelva a poner en marcha esta importante operación en la que tantas esperanzas hay puestas.

Lo que sorprende y extraña de este retraso es el interrogante que sobrevuela el retraso de esta operación.

¿Qué ha motivado que la ESA haya decidido tomar esta medida?¿Tiene la situación sanitaria actual algo que ver?

PROYECTO A MEDIAS

Todo estaba preparado para activar la misión ExoMars este 2020.

Pero, un giro inesperado de los acontecimientos, ha hecho que la operación sufra una demora de dos años. Esta nueva fecha marcada por ambas agencias espaciales llega cuando todo estaba listo para comenzar la operación.

El equipo que daba forma a esta ambiciosa misión contaba con una organización medida al milímetro con el objetivo de que nada pudiera tambalear los cimientos de la misión ExoMars.

Un cronograma de la misión, autorizaciones aceptadas para poder realizar el lanzamiento, facilidad espacial comprobada… Todo jugaba a favor de la ESA. 

Sin embargo, el retraso de la misión tiene un motivo claro por el que la ESA ha decidido posponer el lanzamiento: la imposibilidad de hacer la misión en condiciones seguras. 

El coste de una misión como esta es incalculable, millones de dólares son invertidos en lanzamientos de alto calibre como este.

Por este motivo, la ESA ha decidido que, ante la imposibilidad de realizar a tiempo todos los tests necesarios para asegurar un aterrizaje seguro, ExoMars será un hecho real en 2022.

Los directores generales de la ESA y Roscosmos, Jan Wörner y Dmitry Rogozin, tras varias reuniones, concluyeron que aún es necesario realizar más ensayos y pruebas, como por ejemplo el refuerzo de los hardwares y softwares de la nave, que confirmen los niveles de seguridad necesarios para llevar a cabo la operación espacial.

Fue el propio Rogozin, de la agencia espacial rusa, el que apuntó que “hemos tomado la decisión, difícil pero muy meditada, de posponer el lanzamiento por la  necesidad de maximizar la solidez de todos los sistemas de ExoMars” mientras añadía que “no podemos tomar atajos, porque lanzar ahora significaría sacrificar algunos tests esenciales”.

EL ‘FACTOR CORONAVIRUS’

Aunque parezca increíble, la pandemia que azota al mundo provocada por el coronavirus también ha llegado al espacio.

De hecho, la misión ExoMars ha sido otra de las víctimas que se ha cobrado este contagioso patógeno.

Rogozin confirmó que la situación sanitaria actual ha supuesto un factor determinante a la hora de tomar la decisión.

“El agravamiento de la situación epidemiológica en Europa apenas ha dejado opciones prácticas a nuestros expertos para viajar a las sedes de las industrias participantes” compartió a través de un comunicado.

Sin embargo, ambos representantes, quisieron compartir cuándo será la fecha estimada en la que se prevé realizar el lanzamiento del ExoMars al planeta rojo.

Si no hay nuevos contratiempos, todo apunta a que será entre los meses de agosto y octubre de 2022 cuando esta misión se haga realidad.

Asimismo, también han confirmado que, pese a que la operación tenga una nueva fecha, este cambio no va a limitar ni a modificar el objetivo principal de la operación Exomars, que se apoya en dos bazas clave.

Por un lado, y la más importante, descubrir si en algún momento ha habido vida en Marte. Por otro lado, en caso de que esta evidencia sea confirmada, investigar cuál es el ciclo, duración y presencia de agua en el planeta.