El coronavirus reduce la contaminación en China

La cifra de contagiados se eleva día a día; cada vez hay más países afectados, incluido España, que ya supera los 150 y, además, ya se ha producido el primer fallecimiento; las bolsas mundiales caen; las mascarillas y el material sanitario se agotan. Viendo este panorama nadie pensaría que la epidemia del coronavirus ha traído, al menos, un aspecto positivo: la reducción de polución en el país más contaminante del mundo, China. 

La emisión de gases de efecto invernadero se incrementó un 2,3% en el gigante asiático en el pasado año, lo que le ha convertido en el país más contaminante del mundo. Además, y a pesar de haber firmado el Acuerdo de París, sus intenciones por bajar estos niveles eran inexistentes.

Lamentablemente, ha tenido que llegar el coronavirus para que la contaminación del aire descendiera en el país. Pero ¿cómo es posible?

CHINA: ORIGEN DEL BROTE

En diciembre del pasado año, ya China registraba los primeros casos del llamado Covid-19, concretamente, en la localidad de Wuhan, capital de Hubei.

La rápida expansión de este nuevo virus desconocido desató la alerta, por lo que se comenzaron a tomar varias medidas urgentes de prevención, entre ellas, el cierre de las fábricas y los comercios, al igual que el bloqueo de las fronteras. Estas medidas de protección tienen una consecuencia a nivel global, ya que China es el proveedor de muchas fábricas y tiendas que, ahora, se están quedando sin abastecimiento.

A pesar de las duras secuelas que está dejando a su paso el coronavirus a nivel global, este parón que está sufriendo China está favoreciendo indirectamente al medioambiente.

CIERRE DE FÁBRICAS: CAÍDA DE NO2

El consumo de combustibles fósiles se ha reducido notablemente, hecho que han captado los propios satélites. Esta semana, la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) nos sorprendían con dos fotos en la que se puede observar cómo se han reducido los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) en el aire de China. Ambas agencias han coincidido en un comunicado en que “hay evidencia de que el cambio está relacionado, al menos en parte, con la desaceleración económica que siguió al brote de coronavirus”.

Además, señalan que esta rebaja está estrechamente ligada con las cuarentenas que se han producido en el país. El 23 de enero, se producía la primera en Wuhan, epicentro del brote, por lo que los expertos indican que fue donde primero se notó este acortamiento de la contaminación.

EFECTO GLOBAL 

Después, en paralelo con la expansión de la infección, la reducción de la contaminación fue extendiéndose por todo el país asiático. Las emisiones de dióxido de carbono se ha reducido en un 25% en las dos semanas que sucedieron a las del Año Nuevo chino, a finales del primer mes del año, según el análisis de Lauri Myllyvirta, del Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA).

Este porcentaje equivaldría a un 6% de reducción de la contaminación a nivel mundial.