Así será la nueva ley de juego de Garzón

La lucha del gobierno contra la ludopatía y el auge de visitantes a salones y casas de juego ha provocado que se tome una decisión histórica sobre estos espacios.

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha anunciado que presentará un decreto ley en que lleva tiempo trabajando para instaurar en nuestro país una nueva regulación para la ley de juego en España.

Esta propuesta que se presentará hoy cuenta con un gran respaldo por parte de los ciudadanos y también del Gobierno, desde donde han compartido que este decreto supone un ‘hito histórico’ al ser la primera vez que se regula la ley de juego en nuestro país.

La nueva ley de juego contará con un total de 100 medidas «de obligado cumplimiento», las cuáles estarán centradas en tres focos claves en los que incide esta temática que pretende regular Garzón: internet, la prensa y la televisión.

El objetivo de este decreto, del que solo se conoce su borrador, es el de regular los anuncios y la publicidad sobre el juego para evitar, por un lado, que los menores tengan un acceso libre a contenidos relacionados con estas prácticas destinadas a un público adulto, y por otro, que se evite relacionar el éxito con el juego compulsivo.

Además, las 100 medidas presentadas por el ministro afectarán casi a la totalidad del sector audiovisual, puesto que por este cambio de normativa el 99% de los operadores se verán obligados a cambiar sus contenidos publicitarios.

Sobre la entrada en vigor de la nueva ley de juego, parece que será en verano de 2020 cuando comience a estar activa.

REGULACIONES EN WEB, PRENSA Y TELEVISIÓN

La prensa, la televisión y las páginas webs y redes sociales son los tres sectores que más afectados se van a ver.

En lo que a la difusión en prensa respecta, los anuncios sobre las casas de apuesta y salones de juego quedarán reducidos a un espacio en el que solamente se informe de los datos principales relacionados con la empresa en cuestión. Se tendrá que eliminar todo tipo de connotación que incite a los usuarios a ser partícipe de estas prácticas generadoras de adicción.

En webs y redes sociales los cambios también serán muy notables. Los anuncios que se difundan por estos dos canales tendrán terminantemente prohibido utilizar la imagen de personalidades famosas que provoquen el efecto llamada. De igual forma que ocurre en la prensa escrita, los anuncios solo podrán ofrecer los datos justos para que los clientes reconocer la casa de apuesta o salón de juego en cuestión.

También en internet, desaparecerá la figura de los banners. Este decreto obliga a que de las páginas webs desaparezcan los anuncios sobre estas prácticas a cualquier hora del día, sobre todo en las páginas dedicadas a las menores. Otra de las novedades es que, en las redes sociales, las empresas de juego no podrán aceptar perfiles de usuarios cuya edad sea menor a los 18 años. Tendrán que ejercer un filtro para evitar que usuarios menores de la edad permitida puedan acceder a estos contenidos en redes como Twitter.

En televisión y radio, el horario jugará un papel fundamental. Aunque esta medida ya se dio a conocer hace unos días, ahora se ha hecho una realidad. Las publicidades cuyos contenidos estén relacionados con casas de apuestas o salones de juego solo podrán emitirse de madrugada, entre la 1 y las 5 de la noche. Este mismo modelo de difusión se aplicará también en las radios.

Además, esta medida también saltará a la gran pantalla porque en los cines tampoco se podrá emitir publicidad relacionada con el juego.

MULTAS MILLONARIAS

Dado que el planteamiento de este decreto ley se presenta como un firme enemigo del consumo de juegos que inciten al gasto y la adicción, desde el ministerio ya han anunciado que las multas serán destacablemente altas.

La cantidad que tendrán que pagar las entidades que se salten la nueva normativa sobre el juego oscilará entre los 100.000 y el millón de euros. 

Además, desde Consumo, ya han avisado de que no serán condescendientes con las personas que incumplan esta ley puesto que es un tema que afecta al conjunto de la ciudadanía.