Las aguas canarias siguen en tierra de nadie

El Gobierno marroquí lleva un tiempo gestando dos leyes que tendrán impacto en nuestro país, con especial incidencia en Canarias y sus aguas.

Por un lado, la jurisdicción del país magrebí sobre las aguas del Sáhara Occidental, por otro, la delimitación de las aguas con España, que afecta directamente al Archipiélago canario.

Esta última es la que mantiene en vilo a la comunidad canaria y también al Gobierno de la nación.

Desde que se anunciase la medida que pretende llevar a cabo el gobierno marroquí, las negociaciones para llegar a un acuerdo no han cesado. Además, la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, se trasladó hasta el país vecino para reunirse con el ministro de Exteriores de Marruecos, Naser Burita y conocer de primera mano en qué consistía esta delimitación de las aguas.

Pasadas unas semanas, y con el gobierno español ya definido, la cuestión de las aguas canarias vuelve a estar entre las principales preocupaciones de la agenda de la comunidad autónoma y, por consiguiente, del Gobierno español.

Ante los inminentes movimientos de Marruecos, Ana Oramas, portavoz de Coalición Canaria, ha pedido a la ministra de Asuntos Exteriores que informe con urgencia de cuáles serán las medidas que piensa tomar para evitar que el gobierno marroquí decida de forma individual el futuro de las aguas que separan Canarias y Marruecos.

¿Qué pasará con esta frontera marítima que está en tierra de nadie?¿Cuál ha sido la respuesta de González Laya?

UN ‘DERECHO’ CON MATICES

El tiempo juega en contra y la representante canaria en el Congreso lo sabe.

Por este motivo, Oramas ha solicitado a la representante de Exteriores proactividad, capacidad de reacción y que ” no esperen a que Marruecos tome una decisión”.

Con un clima de preocupación que crece con el paso de los días, la ministra de Exteriores ha ofrecido una respuesta que, lejos de calmar los ánimos, ha avivado aún más la tensión que sobrevuela la cuestión de la frontera marítima.

Gozález Laya ha comentado que el gobierno marroquí tiene derecho a delimitar las aguas de Canarias.

Sin embargo, este derecho tiene unos matices que, según la ministra socialista, impiden claramente que Marruecos pueda tomar decisiones de forma unilateral. 

González Laya ha respondido a Oramas asegurándole que España no aceptará hechos consumados por parte de Marruecos y ha resaltado que “el Gobierno marroquí comparte la idea de que no hay cabida para decisiones que nos e tomen de forma consensuada”.

Además, la responsable de Exteriores ha querido recordarle a la portavoz canaria que ambos países están haciendo uso de la normativa internacional para fijar la delimitación de las fronteras.

También ha querido recordar que cualquier decisión que se tome respecto a la cuestión de las aguas canarias se debe acoger a la Convención del derecho del Mar, cuya principal máxima es la negociación como vía de acuerdo.

EL ALARMISMO JUEGA EN CONTRA

Para evitar que la preocupación demostrada por la comunidad autónoma continúe en aumento, González Laya ha manifestado que Canarias cuenta con un apoyo garantizado por parte del Gobierno español.

Asimismo, y entendiendo la intranquilidad que genera esta cuestión, la ministra ha hecho un llamamiento a la calma destacando que el alarmismo juega en contra de una negociación que no tiene más que tintes diplomáticos. También ha señalado que cualquier movimiento por parte del gobierno marroquí será estudiada meticulosamente para asegurar la legalidad del proceso.

Ante la posibilidad de recurrir a las Naciones Unidas como método de defensa, Laya cree que que “no es momento de recurrir a instancias internacionales” para plantear quejas puesto que, actualmente, el proceso goza de una situación de estabilidad y compromiso por ambas partes.