¿Qué es el turismo sostenible?

Casi 84 millones de turistas visitaron España en 2019 y se gastaron unos 92.377 millones de euros. Además, el aporte del sector al PIB del país ronda el 12,3%, mientras que su peso en el mercado laboral es del 12,7%, con algo más de setenta y cinco mil empleos creados en 2019.

Sin embargo, el turismo no solo representa ganancias económicas o nuevos puestos de trabajo. La visita de tantas personas cada año pone a prueba la propia resiliencia del país.

La presión del turismo sobre el ecosistema, la economía y la sociedad ha llevado a la propia Organización Mundial de Turismo (OMT) a promover una nueva manera de gestionar esta actividad. Se trata del turismo sostenible, que según el organismo es aquel que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas.

Tal es la influencia del turismo a escala global, que la propia OMT explica cómo la sostenibilidad misma del turismo puede tener un impacto directo en todos y cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por la ONU. Entre ellos, la reducción de la desigualdad, la sostenibilidad de las ciudades o incluso la respuesta ante el cambio climático.

 

Los tres mandamientos del turismo sostenible

 

Para lograr sus propósitos, el turismo sostenible busca el equilibrio entre las tres principales dimensiones de esta actividad: la económica, la sociocultural y la medioambiental. Solo de esta manera se podrá asegurar la sostenibilidad del sector a largo plazo.

En primer lugar, el organismo recomienda optimizar el uso de los recursos medioambientales, un elemento fundamental del desarrollo turístico, de tal manera que se mantengan los procesos ecológicos esenciales y se conserven tanto los recursos como la diversidad biológica. La OMT también anima a respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, así como a conservar sus activos culturales, arquitectónicos y tradicionales, fomentando el entendimiento entre distintas culturas. Por último, un turismo sostenible requiere asegurar actividades económicas viables a largo plazo, que reporten beneficios socioeconómicos bien distribuidos, con oportunidades de empleo estable que ayuden a reducir la pobreza.

 

CaixaBank, primer banco miembro de la OMT

 

CaixaBank es el primer banco europeo en formar parte de la Organización Mundial del Turismo como miembro afiliado, un nombramiento que refleja su compromiso a la hora de promover un desarrollo del turismo sostenible, clave para contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El año pasado (2019), la entidad concedió 3.336 créditos por un valor total de 2.186 millones de euros para proyectos de este sector, un 16% más. Ya en 2020, ha otorgado su Premio a la Responsabilidad Social Corporativa 2020 a Meliá Hotels International por su proyecto CO2perate, de optimización de sus recursos para reducir emisiones y consumo de agua y potenciar el consumo de energías renovables.

Conseguir un turismo de calidad y sostenible es una tarea en la que debemos implicarnos todos. Maximizar la satisfacción de los turistas, así como el bienestar de comunidades y ecosistemas, no solo es un objetivo deseable, sino también alcanzable.