«Enemigo público número uno»

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado la escala de gravedad de la epidemia del coronavirus y la ha llegado a tildar como un peligro «mayor que cualquier ataque terrorista». 

«ENEMIGO PÚBLICO NÚMERO UNO»

Son ya 1.114 los fallecidos por la infección y el 99,9% de las muertes se producen en la parte continental del gigante asiático. La OMS, que declaró emergencia internacional por coronavirus a finales de enero, elevó un poco más la alerta el pasado martes.

El director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, adelantó en su comparecencia que, la vacuna contra la enfermedad provocada por este virus no estará lista hasta, al menos, dentro de un año y medio.

«La primera vacuna puede estar lista en dieciocho meses, así que, por ahora, debemos prepararnos para usar las armas que tenemos al alcance en la lucha contra este virus», confirmó Tedros en la rueda de prensa informativa diaria de la OMS del coronavirus.

El director general no le quitó hierro al asunto, por su parte, subió la escala de alerta global afirmando que esta nueva patología se ha convertido en «el enemigo público número uno para toda la humanidad». Asimismo, se ha aventurado a declarar que sus consecuencias, no solo sociales, sino políticas y económicas, son «peores que las de cualquier acto terrorista».

TODOS A UNA 

En Ginebra, donde la OMS tiene su sede, se reunirán esta semana expertos en ramas científicas como la virología o epidemiología, para estudiar nuevos posibles caminos de investigación en cuanto a esta infección, para desarrollar tratamientos y vacunas que puedan paliarla.

La Organización Mundial de la Salud parece no ser la única que está tomando cartas sobre el asunto. Desde ayer, Naciones Unidas ha impulsado una plataforma para coordinar las emergencias, de esta manera, diferentes organizaciones podrán aportar su granito de arena para luchar contra el brote de coronavirus. Unicef, por ejemplo, hará su parte con todo lo relativo a los niños, mientras que el Banco Mundial controlará la base financiera.

COVID-19

Otro de los anuncios que ha hecho la OMS, ha sido menos dramático: el rebautizo del coronavirus. Denominado, desde un principio, como 2019-nCoV, ahora la infección pasará a llamarse Covid-19 de manera oficial. Así lo ha decidido el organismo con la ayuda de cientos de expertos en Ginebra.

Las razones de este cambio de denominación son más bien prácticas, ya que buscaron un nombre que «»pueda pronunciarse y no aluda a una localización geográfica específica, un animal o un grupo de personas».

El nombre, en particular, nace de la expresión inglesa «corona virus disease» -enfermedad de coronavirus, en español- y servirá para futuros brotes de esta infección, como ha señalado Tedros.

POCAS MASCARILLAS 

La producción de lo que se ha convertido en una de las principales herramientas para evitar el contagio en China, se encuentra al 76% de su capacidad. Lo cierto es que, el hecho de que muchas industrias no se hayan incorporado a su actividad debido al brote del virus, ha ocasionado que no haya tantas mascarillas como debiera en una situación con este grado de urgencia.

El director de desarrollo social de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, Ou Xiaoli, ha reconocido en una rueda de prensa que «la escasez de mascarillas es un problema, ningún país del mundo podría solucionarlo en una situación como esta en el que el temor de la gente ha incrementado la escasez».

Xiaoli también ha instado a la gente a que no compre más mascarillas de las necesarias, pero que tampoco acumulen y reutilicen las que ya tienen, ya que estas «tienen una fecha de caducidad». Mientras, sigue animando a los negocios a abrir sus establecimientos, aunque siempre bajo control.