Coronavirus: en busca del origen

La epidemia por coronavirus ya deja a más de 1.000 fallecidos y alrededor de 42.714 contagiados. Mientras, los científicos siguen investigando a contrarreloj una vacuna para la infección y cuál puede haber sido la fuente del brote. Aunque no está confirmado, todo apunta a que el origen puede haber estado en el murciélago. Estos mamíferos voladores fueron causantes de la transmisión de otras enfermedades como el SARS.

INFINIDAD DE VIRUS, SIN ENFERMARSE 

Las autoridades chinas creen que el nuevo virus se pudo originar en un mercado en el que se vendían animales salvajes, entre ellos, mariscos, murciélagos y serpientes. En un principio, se pensó que estas últimas podrían haber sido el vector, idea que posteriormente fue descartada por estudios genéticos. En ese momento, la atención se desvió hacia los murciélagos, el único mamífero capaz de volar y cuyo organismo es capaz de soportar muchos virus, sin enfermarse.

No es la primera vez que las palabras “murciélago” y “virus” aparecen en la misma frase. En 2003, el SARS– Síndrome Respiratorio Agudo Grave-, que surgió en Asia, se cobró la vida de más de 800 personas -cifra de muertes superada por el coronavirus actual- y tuvo su origen en este pequeño animal volador.

La viróloga Susan Weiss, investigadora y profesora en la Universidad de Pennsylvania y la Universidad de Philadelphia, dio una conferencia sobre el coronavirus en un congreso celebrado en Barcelona, Viruses 2020 – Novel Concepts in Virology, en el que ha afirmado que “los murciélagos pueden tener un sistema inmune mejor y mejores defensas, por lo que el virus no les afecta, pero cuando llega a otras especies, sí que genera daños”.

NO CULPABILIZAR 

Por lo tanto, se cree que el murciélago transmitió el virus a otro animal y fue este último quien lo hizo llegar a los humanos. A medida que el virus va saltando de especie en especie, va mutando. Weiss ha explicado que “el virus que muta para saltar de una especie a otra, se adapta a esa especie, replica en esa especie y luego vuelve a saltar”.

Sin embargo, los murciélagos no son los únicos animales capaces de transmitir este tipo de enfermedades a los seres humanos. Los roedores, los primates y los pájaros también pueden ser posibles vectores. Por otro lado, no se puede culpabilizar a los murciélagos de las epidemias. El hecho es que el hombre ha entrado en las zonas donde este animal habita y se ha comercializado con él, hasta el punto de llegar a la mesa de muchos comedores.

INTERMEDIARIO: ¿EL PANGOLÍN?

Los científicos de la Universidad Agrícola del Sur de China creen haber dado con la especie que recibió el coronavirus del murciélago y, después, se lo transmitió a los humanos: el pangolín. Para ello, le extrajeron el virus al animal escamado y, sorprendentemente, la secuencia del genoma de la cepa del virus coincide en un 99% con la de las personas infectadas.

Sin embargo, otros científicos prefieren no aventurarse y no dar las cosas por sentado sin tener pruebas suficientes. Joaquim Segalés, investigador del Centro de Investigación en Salud Animal del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) de la Generalitat de Cataluña, ha afirmado que, aunque el porcentaje sea extremadamente alto, “no sabemos si se refieren a la totalidad del genoma o de algunas secuencias del virus. Si es lo primero, en la práctica estamos hablando del mismo virus; si es lo segundo, no sabemos exactamente cuál es la similitud”.