Muere uno de los primeros médicos que trató de advertir sobre el coronavirus

A principios de enero, Li Wenliang y otros compañeros alertaban sobre casos en pacientes con síntomas parecidos a los del SARS -Síndrome Agudo Respiratorio y Grave-. La respuesta: una llamada de atención por parte de las autoridades por “difundir rumores”; la realidad: 636 muertes, incluida la del médico chino, que falleció la pasada madrugada debido al coronavirus. 

Desde que alertó sobre la enfermedad, hasta su muerte, el estado de Wenliang, de 34 años, ha parecido estar rodeado de una espesa niebla de confusión.

PRIMERA ALERTA 

Desde finales de diciembre, el médico advertía vía mensaje a sus colegas de que había una nueva enfermedad contagiosa y les recomendó que tomaran precauciones de seguridad, como utilizar ropa protectora. En ese momento, nadie sabía de la existencia del coronavirus.

Días mas tarde, algunos funcionarios de Seguridad Pública fueron a visitarle y le exigieron a Wenliang que firmase una carta, en la que se le acusaba de hacer comentarios sensacionalistas sobre una enfermedad, que habían “perturbado severamente el orden social”, algo por lo que en el país asiático se puede castigar hasta con 7 años de cárcel.

El médico no tuvo otra salida, tuvo que acatar las órdenes y prometió no volver a insistir sobre el tema.

Esta acusación, le llevó a la Corte Suprema de China a tener que pedir disculpas posteriormente. El médico estaba en lo cierto, había una nueva enfermedad misteriosa que estaba dejando víctimas y de la que no se conocía nada: el coronavirus.

Por su parte, y en un principio, el Gobierno se limitaba a afirmar que solo aquellos que tuvieran contacto directo con animales contagiados estarían expuestos al coronavirus. Mientras, los médicos atendían a los pacientes sin ningún tipo de indumentaria protectora.

CONTAGIO 

El pasado 10 de enero, Wenliang empezó a toser y a tener otros síntomas que correspondían con los de la nueva patología, como la fiebre alta. Después de dos días, el médico estaba ingresado en el mismo hospital en el que trabajaba, el Central de Wuhan, por tener la neumonía de Wuhan.

Así, lo comunico él mismo en su perfil de Weibo -el Twitter chino-: “Hoy ha llegado la prueba del ácido nucleico con un resultado positivo. La suerte está echada, finalmente diagnosticado”, escribía Li el 1 de febrero, el día que recibió la noticia.

DOS ANUNCIOS DE SU FALLECIMIENTO 

Según el hospital en el que estaba ingresado, Li fallecía esta pasada madrugada -2:58 hora local- por un fallo cardiaco, aunque, desde esa misma tarde, había personas que sabían que el médico oftalmólogo ya había muerto.

La Organización Mundial de la Salud no dudaba en homenajearle con un tuit esa misma tarde en el que expresaba sus más profundas condolencias. Después, el organismo rectificaba en sus redes sociales, asegurando que el doctor había sido reanimado y que recibían la información través de los medios.

Horas después, se confirmaba la muerte de Li, con un hijo y una esposa embarazada.

La sociedad se ha volcado en las redes sociales por su muerte, y en torno a su nombre se pueden leer otras palabras enalteciendo su figura, como la de “héroe”. Mientras, este tipo de casos sigue incrementando la desconfianza en China hacia su Gobierno y las autoridades, aunque han anunciado que abrirán una “investigación exhaustiva” sobre el caso de la muerte de Li Wenliang.