El poder latino eclipsa América

Tenían claro que querían hacer historia y lo han conseguido.

Las dos artistas latinas más importantes del momento , Shakira y Jennifer López, marcaron un antes y un después en las actuaciones de la SuperBowl.

Ambas intérpretes repasaron los éxitos que han marcado su imparable carrera y actuaron en el descanso del evento deportivo más esperado por los americanos.

Durante 15 minutos, ambas estrellas realizaron un show sin precedentes en el que hubo espacio para la reivindicación y las sorpresas.

Además, este espectáculo fue más especial que en sus anteriores ediciones puesto que, durante el desarrollo de la exhibición de música y baile, el español fue el total protagonista del evento. 

El Hard Rock Stadium, lugar en el que se celebró este año el afamado encuentro, acogió el show de las superestrellas musicales que tuvo un coste de 12 millones de euros y que congregó a más de 100 millones de espectadores en todo el mundo.

Además, no solo la actuación del descanso de las cantantes que recogía el testigo de los Maroon 5 hizo historia. Por primera vez en 50 años, los Kansas City Chiefs vencieron a los San Francisco 49ers y se llevaron el título de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), de Estados Unidos.

“UN SHOW INDESCRIPTIBLE”

20 canciones de la discografía de Shakira y Jennifer López protagonizaron el ‘half time show’ de la Superbowl este 2020.

El fuego lo abrió la intérprete de Barranquilla (Colombia) que entonó canciones como Hips Dont Lie, She Wolf, Chantaje o Whenever whenever durante los 6 minutos que duró su actuación en solitario.

Además, Shakira hizo gala de sus dotes de baile y mostró que todavía sigue siendo la reina de la danza del vientre. Por eso, en más de una ocasión, la intérprete deleitó al mundo con su característico movimiento de caderas con el que enloqueció al público repetidas veces.

Por su parte, la cantante boricua afincada en el Bronx, Jennifer López,  recogió el testigo que le cedió su compañera y durante otros 6 minutos repasó títulos como Jenny from the block, Love don´t cost a thing, On the Floor o Get Right, algunas de las canciones que la encumbraron a la cima de la industria musical actual.

López, cuyos espectáculos siempre están caracterizados por la majestuosidad y virtuosismo escénico, usó para su actuación una barra de poledance, una réplica del Empire State Building de Nueva York e incluso llegó a cambiarse de vestuario hasta en 3 ocasiones.

Para cerrar este intermedio, ambas cantantes decidieron entonar a dúo dos de las canciones que más alegrías le han dado durante toda su trayectoria profesional.

Waka waka y Let’s Get Loud , de Shakira y Jennifer López respectivamente, fueron los dos temas escogidos por las cantantes latinas para cerrar lo que los críticos han calificado como un “show indescriptible que nada tiene que envidiarle a las actuaciones de otros años como las de Beyoncé o Lady Gaga”.

Sin embargo, durante los casi 15 minutos que duró la actuación, también hubo lugar para la reivindicación.

Jennifer López, a mitad de su actuación, apareció sobre el escenario del estadio americano ataviada con un abrigo reversible por cuyas caras podían apreciarse la bandera de Puerto Rico y la de los Estados Unidos.

Con este gesto, la cantante buscaba resaltar la hermandad entre comunidades y mostrarle su completo apoyo a los ciudadanos puertorriqueños, así como también quiso romper una lanza a favor de la comunidad latina y sus derechos.

Por su parte, Shakira no quiso olvidar sus raíces colombianas y le rindió un especial homenaje al Carnaval, lo que explica que, durante un momento de su actuación, aparecieran sobre el escenario algunos de los personajes icónicos del evento folclórico más importante de Colombia,

También se convirtió en viral un gesto que la cantante hizo con la lengua a la cámara, que aunque pudiera parecer fruto de la adrenalina del momento, esta viral mueca es característica de la mencionada festividad.

COLABORACIONES DE LUJO

Cada año, las superestrellas de la música le piden ayuda a otros compañeros de negocia para conseguir que sus actuaciones perduren durante muchos años en la retina y memoria de los millones de espectadores que se reúnen frente a televisor para disfrutar de este esperado evento.

Fueron J Balvin y Bad Bunny, dos de los artistas urbanos latinos más importantes del panorama musical actual, los que acompañaron a las dos estrellas de la noche en su actuación, el primero con López y el segundo con Shakira.

Otra de las grandes sorpresas de la noche fue la irrupción en escena de la hija de Jennifer López, Emma Maribel Muñiz, que brilló casi tanto como su madre al demostrar un nada despreciable potencial vocal mientras entonaba un verso de Born In The USA y el inicio de Lets Get Loud  junto a su progenitora.