Colapso y peligro en Barajas

El aeropuerto de Barajas ha sufrido una situación que le ha obligado a tomar una decisión nunca antes vista.

Dos drones han puesto en jaque al aeródromo madrileño obligándole a cancelar decenas de vuelos y desviando más de 26 de ellos a distintos aeropuertos del país.

Valencia, Zaragoza, Alicante y Barcelona fueron las 4 ciudades que tuvieron que recibir a los vuelos cuyo destino final era el aeropuerto de Barajas.

Es la primera vez en la historia de nuestro país que todo un aeródromo se cierra para evitar que ocurra alguna desgracia en el aire y por el que miles de pasajeros se han visto afectados.

La Guardia Civil, la Policía Nacional y AENA se encuentran trabajando para identificar quiénes son los dueños de los drones que sobrevolaron las inmediaciones del enclave madrileño.

La presencia de estos elementos voladores hizo que el aeropuerto madrileño cerrase durante casi dos horas el espacio aéreo para no comprometer la seguridad de los vuelos con destino Madrid.

A QUÉ SE ENFRENTAN LOS RESPONSABLES

La normativa respecto al uso de drones en nuestro país es clara y quienes sobrepasen las reglas establecidas, se enfrentan a grandes penas económicas que, en caso de repetirse en reiteradas ocasiones, puede derivar en castigos penales.

La peligrosidad del uso de los drones radica en que uno de estos elementos puede romper un ala de un avión si entran en contacto directo con cualquier aeronave.

En el caso de los helicópteros, por ejemplo, pueden destrozarlos por completo.

Para evitar que se produzcan accidentes que tengan consecuencias irreparables, el decreto 1036/2017 regula la actividad de estas máquinas y establece las siguientes condiciones para que puedan ser usadas sin comprometer a los demás:

  • ESPACIOS PERMITIDOS: La distancia mínima a la que se puede volar un dron autorizado es de 8 kilómetros respecto del punto de referencia de cualquier aeropuerto.
  • AUTORIZACIÓN EXPRESA: Antes de utilizar un dron, se debe realizar un estudio aeronáutico previo de seguridad que analice y mitigue los posibles riesgos.
  • ¿CUÁNDO UNA INFRACCIÓN ES GRAVE?: Una infracción es grave cuando el uso de un dron se desempeña en lugares en los que se puede ver comprometida y mermada la seguridad de los usuarios, o viajeros en el caso de los aeropuertos.
  • ¿A CUÁNTO ASCIENDE LA MULTA?: Según establece la  Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), volar drones en las proximidades de un aeropuerto implica una infracción grave cuya sanción asciende a los 90.000 euros.