Los repatriados de Wuhan, ¿mayor riesgo?

170 muertos y cerca de 8.000 afectados por la neumonía de Wuhan en China. Dentro de la ciudad sellada, hay personas de distintas nacionalidades, entre ellas, una veintena de españoles.

REPATRIACIÓN 

La Unión Europea ya tiene un plan de evacuación para todos aquellos extranjeros que se encuentran ahora mismo encerrados en la ciudad de Wuhan por el brote del coronavirus.

Ayer, miércoles, un avión voló a la ciudad para traer de vuelta a Francia a alrededor de 250 personas. A lo largo de esta semana, se dispondrá otro avión para repatriar a otra centena de ciudadanos de países europeos.

Se está negociando la fecha y el vuelo en el que irán los pasajeros españoles y todavía hay que esperar a que el Gobierno chino autorice dicha salida, según ha confirmado en las últimas horas el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

PROTOCOLO DE SEGURIDAD 

Antes de su llegada, el Ministerio de Sanidad ya tiene un plan de actuación para evitar el contagio. Los españoles que, recordemos, ya han estado evacuados en Wuhan, pasarán cerca de dos semanas aislados en un hospital de Madrid. Los familiares pueden hacer visitas, siempre y cuando estas sean controladas, y podrán moverse con cierta libertad en toda una planta reservada para ellos.

Estas medidas, según ha asegurado en El País Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, han sido acordadas con el país donde se originó la infección, China, así como con otros países de la Unión Europea para que todos tengan una guía de actuación más o menos similar.

SI PRESENTAN SÍNTOMAS, NO SALEN 

Simón asegura, además, que se trata de “precauciones por encima de lo necesario, con lo que se sabe de la enfermedad, y en el límite superior máximo de seguridad”.

Además, acatar este plan de actuación es una de las condiciones que puso el país asiático para que los extranjeros pudieran salir de la ciudad.

Para más seguridad, antes de montarse en el avión, los extranjeros pasarán un control, si en él presentan algún síntoma de esta neumonía, finalmente, no podrán embarcar.

¿MOTIVO DE MIEDO?

Parece que siempre que se habla de repatriación por algún tipo de virus los miedos se ponen a flor de piel. En nuestro país también se tembló cuando trajeron a varias personas infectadas por el Ébola en Liberia y Sierra Leona, entre los que se encontraban los misioneros Miguel Pajares y Manuel García Viejo.

Ambos terminan muriendo por el virus en un hospital de Madrid. Sin embargo, la polémica vino después, cuando una de las auxiliares de enfermería que trató a estos religiosos se contagió tras estar en contacto con los pacientes. Ella es Teresa Romero y era el primer caso de Ébola fuera de África.

Meses más tarde, Romero salió del hospital completamente limpia.

A partir de este caso, comenzó un intenso debate sobre si era adecuado tratar a los infectados en suelo español o si esto ponía en riesgo la salud del resto.

FALLO HUMANO

Romero se contagió cuando se quitó el equipo de protección y se tocó la cara, mientras limpiaba una de las habitaciones de los pacientes fallecidos. Un fallo que, si bien es cierto, puso en riesgo de la vida de muchas personas, pero por el que después fue lapidada por las críticas durante mucho tiempo.

Cabe recordar que, tras conocer el contagio de Romero, su perro, Excalibur, fue sacrificado como medida de seguridad.

Por lo tanto, siempre y cuando se cumplan las medidas cautelares y se tenga una extremada precaución, hay que confiar en el personal sanitario y no vivir con el temor al contagio.