El pelo gris como sinónimo del fin de la legislatura

Hemos visto cómo las canas de Barack Obama o, incluso, de nuestro actual jefe de Gobierno, Pedro Sánchez, han conquistado parte de su cabello a lo largo de sus años de presidencia. No es raro, un reciente estudio de la Universidad de Harvard ha confirmado que el estrés es uno de los responsables de la aparición de las canas prematuras.

FOTOS DE DAN-WINTERS

UN PENSAMIENTO DE SIEMPRE 

El informe ha sido llevado a cabo por científicos de la universidad estadounidense, liderados por Ya-Chieh Hsu, profesora de células madre y biología regenerativa. La obsesión de Hsu era descubrir el motivo por el que el color gris va invadiendo el pelo en determinadas situaciones. Ella, desde un principio, condenaba a un posible causante: el estrés.

El pensamiento de que la ansiedad, la tensión o la angustia se veían, después de un tiempo, reflejadas en nuestro pelo, siempre ha estado en el aire. De hecho, hay estudios que relacionan estos factores en los animales, como en perros de corta edad.

SISTEMA NERVIOSO SIMPÁTICO

Pues bien, en el estudio publicado en la revista Nature, Hsu y su equipo han dado en la clave. Todo comienza en el sistema nervioso simpático, el encargado de dirigir todos aquellos procesos de nuestro cuerpo que no tenemos que pensar: el ritmo cardíaco, la respiración o el mero hecho de combatir los gérmenes, entre otros. Este sistema también es el responsable de responder a las amenazas, antes incluso de que seamos capaces de procesarlas. Por lo tanto, el sistema nervioso simpático está fuertemente relacionado con la respuesta de nuestro cuerpo al estrés.

No obstante, este sistema es la última herramienta para combatir al estrés, y se activa cuando el resto de medios han fallado o no han sido efectivos. Desde esta premisa partieron Hsu y los suyos.

Inyectaron químicamente estrés a ratones con una sustancia llamada resiniferatoxina. Además, los científicos motivaron el estrés cambiando los hábitos de los animales, como variar la iluminación o moverles las jaulas.

EL ESTRÉS MATA AL COLOR 

El resultado, una sorpresa. Hsu nunca imaginó que el sistema simpático iba a participar: “El sistema nervioso simpático habría sido el último sistema en el que pensamos. Sabemos que se activa bajo estrés, pero normalmente lo piensas como un sistema de emergencia, para respuestas de lucha o huida que son al menos transitorias y reversibles una vez que la amenaza ha desaparecido. Pero aquí, descubrimos que el sistema nervioso simpático puede agotar permanentemente una población completa de células madre”.

Este estrés provocó que algunos folículos perdieran todas sus células madre melanocíticas, las células encargadas de producir pigmento que dan color al cabello. Como afirma Hsu, “las células madre de melanocitos son importantes para mantener las células productoras de pigmento en el folículo piloso, y son las únicas que pueden hacerlo. Una vez que se han ido, se han ido para siempre”.

INEVITABLE 

Todos los seres vivos somos vulnerables ante las situaciones de estrés. Los pulpos o los calamares, por ejemplo, también cambian de color bajo este tipo de condiciones. Sin embargo, en la actualidad es casi imposible no convivir con el estrés de una manera prácticamente diaria.

¿Lo bueno de este nuevo estudio? Aunque todavía no existe, los científicos pueden desarrollar un nuevo tratamiento para paliar el nacimiento de las canas prematuras por estrés, aunque, como ha reconocido la líder de la investigación, “todavía hay mucho trabajo por hacer en esta área”.

Si bien es cierto que hay algunas personas a las que el pelo gris o blanco les favorece sobremanera -recordemos a Meryl Streep en El diablo se viste de Prada o al icónico Geroge Clooney- intentemos que este tinte gratis -y para muchos no deseado- no se produzca, bajo ningún concepto, por una mala calidad de vida.