Barcelona dice no al Museo Hermitage

Después de cuatro años de rumores sobre la llegada del museo Hermitage a Barcelona, el pasado año se confirmó lo que era un secreto a voces: Barcelona acogería la construcción de esta vertiente del museo ruso en la nueva bocana del puerto de Barcelona.

El espacio artístico estaría diseñado por el arquitecto japonés, Toyo Ito, contaría con 6 salas de exposición y la apertura del enclave estaba prevista para la temporada de otoño del año 2022.

Con todo a punto para comenzar las obras que darían vida a este proyecto que pretendía reunir a más de 850.000 visitantes al año, el Ayuntamiento de Barcelona, con Ada Colau al frente, ha dado marcha atrás sobre su decisión inicial y ha confirmado que, finalmente, suspende cualquier negociación relacionada con la construcción del museo Hermitage en Barcelona. 

Esta decisión llega envuelta en una gran polémica puesto que nada hacía presagiar el desenlace que tendría este proyecto que lleva años estudiándose para hacerse realidad en la ciudad condal.

¿Cuáles son los motivos que han llevado al Ayuntamiento de Barcelona a negarse en rotundo a la construcción del museo? ¿Qué pasará ahora con el proyecto que pretendía establecer una franquicia de la pinacoteca rusa en nuestro país?

“FRAGILIDAD DEL TERRENO”

Tras varias semanas debatiendo sobre si el museo Hermitage de Barcelona debía construirse o no en la Nueva Bocana del Puerto de Barcelona, el Ayuntamiento de la capital catalana asegura que su negativa es firme.

Sin embargo,  no descarta abrir nuevas vías de estudio para establecer un nuevo punto que cumpla con los requisitos que ellos creen indispensables para llevar la obra acabo.

Durante una rueda de prensa y de la mano de la concejala Janet Sanz, el ejecutivo catalán ha apuntado cuáles han sido los motivos por los que han rechazado la instalación del museo en la ciudad condal.

“El emplazamiento en el que se pretendía realizar la obra es, urbanísticamente hablando, una zona muy frágil de la ciudad visto lo ocurrido la semana pasada con el temporal” apuntó Sanz haciendo referencia a los problemas de seguridad a los que tendría que hacer frente la infraestructura.

También ha destacado que el enclave en el que se pretendía construir el Hermitage es un punto caliente para el turismo por lo que el levantamiento del museo implicaría “una saturación y congestión del enclave marítimo aún mayor”.

Asimismo, antes de revelar la forma en la que decidieron dar por cerradas las negociaciones sobre el museo en Barcelona, Sanz recalcó que una de las cuestiones que tampoco convencía al Ayuntamiento es que “no tiene una función cultural sino comercial” basándose en la norma que existe de pagar la entrada completa a los visitantes del espacio artístico.

4 INFORMES PARA EL ‘NO’

Para poder llegar a suspender el proyecto del museo Hermitage de Barcelona, desde el Ayuntamiento señalan que se apoyan en cuatro informes diferentes que sustentan, aún más, la decisión del órgano de control catalán sobre la construcción de la pinacoteca.

Cada uno de los estudios se centraban en los requisitos clave que debía cumplir el museo para poder edificarse en la nueva bocana del puerto de Barcelona, es decir, el ámbito cultural, económico, urbanístico y el de movilidad. 

Según Sanz, de los 4 informes ninguno de ellos ha revelado un aspecto favorable para poder llevar a cabo el Hermitage barcelonés. Más bien todo lo contrario.

Los documentos presentados por el Ayuntamiento desaconsejan el proyecto actual y su ubicación.

Así lo puso de manifiesto la concejala catalana asegurando que “ninguno de los informes estratégicos es positivo, e identifican con más insistencia las dudas que desde la ciudad ya se habían visto”.

Aunque ya se ha confirmado que esta decisión es inamovible, el Ayuntamiento catalán ha abierto la puerta a una re-estructuración del proyecto y ha asegurado que, si este nuevo modelo se formula de la forma adecuada, tanto los promotores del museo como los integrantes del organismo público podrán sentarse de nuevo para valorar la viabilidad de la construcción de esta extensión del museo ruso en España.

MADRID, ¿NUEVA SEDE?

Ahora que en esta primera vuelta Barcelona ha rechazado la edificación de museo Hermitage  en la nueva bocana del puerto de la ciudad, otras ciudades se han metido de lleno en una carrera de fondo para conseguir convertirse en la nueva sede de la pinacoteca rusa en nuestro país.

Las últimas informaciones apuntan a Madrid como futura sede del museo Hermitage.

Según recoge el diario El Mundo, fuentes del Área de Cultura del Ayuntamiento de Madrid aseguran que la delegada Andrea Levy comenzará “próximamente” un diálogo para que la capital cuente con una sede del museo como ya tienen otras ciudades europeas, al timepo que resaltan que esto solo es una idea puesto que primero deben valorar los pros y contras con los que cuenta el levantamiento del museo en la capital española.

Si Madrid finalmente no es el lugar que acogerá al museo, otras puntos de la geografía española como Valencia, Alicante, Málaga cuentan también con muchas papeletas para establecerse como la nueva sede en la que se hará realidad el enclave artístico.