La cruz manchada por el odio

Buena fortuna y bienestar. Esto es lo que significa la esvástica para más de dos millones de personas a lo largo de todo el mundo. Para el resto de la sociedad, este símbolo está fuertemente vinculado con el antisemitismo, el fascismo y genocidio.

UNA CRUZ DE CULTURAS

Los nazis se apropiaron de ella, pero lo cierto es que la cruz gamada tiene una larga historia milenaria antes de la Segunda Guerra Mundial y, lejos de lo que se pueda pensar, el Tercer Reich no fue su creador. Por el contrario, deformó brutalmente el significado original de este símbolo.

Su significado proviene de la palabra svastika -esvástica-, una palabra proveniente del sánscrito que significa «buena suerte» o «buena fortuna». No obstante, se piensa que este símbolo se empezó a utilizar en el Neolítico para determinar el movimiento del sol.  Más tarde, se convirtió en un símbolo sagrado para el hinduismo, budismo, el jainismo o el odinismo.

La esvástica también estuvo presente en Europa antes del cristianismo. A finales del siglo XIX, el famoso arqueólogo alemán Henrich Schliemann encontró en la colina Hisarlik unas ruinas sobre las que estaba tallada la cruz gamada. Schliemann relacionó este símbolo antiguo con otras formas formas que se asemejaban encontradas en piezas de cerámica en Alemania.

APROPIACIÓN NAZI 

A pesar de que la cruz ha sido un símbolo presente en la India y en muchas otras culturas: griegos, celtas, anglosajones o en Europa Oriental, entre otras; la mayoría de las personas, hoy, la asocian con el Nazismo.

Después del descubrimiento de Schliemann, los nacionalistas alemanes aprovecharon estas relaciones -junto a otras, como la similitud entre el sánscrito y su idioma-, para secuestrar la Hakenkreuz (cruz en forma de gancho, en alemán) como representación de la identidad aria, una raza de guerreros blancos.

Desde ese momento, plasmaron la cruz negra sobre un círculo blanco y el fondo rojo de la bandera nazi. Los colores son los mismos que los de la bandera del antiguo Imperio Alemán, derrotado en la I Guerra Mundial.

De esta manera, la propaganda nazi manchó de dolor y odio un símbolo que nada tenía que ver con esos sentimientos. Se veía en la bandera, en pósteres electorales, en las bandas en el brazo de los soldados o en medallones, por lo que, a partir de ese momento, fue difícil extraer el significado real de la cruz gamada y no relacionarla con el genocidio alemán.

Después de la guerra, se prohibió el símbolo en Alemania, sin embargo, a día de hoy, muchos grupos de extrema derecha lo siguen utilizando.

COCA-COLA Y CARLSBERG

Antes de la II Guerra Mundial, ya la esvástica estaba de moda en Occidente y se utilizó en publicidad y en el diseño de algunos productos.

Steven Heller, cuenta en su libro La Esvástica: ¿símbolo irredimible? que las empresas lo utilizaban como un símbolo de buena suerte -lo que significaba originalmente- y, por ello, marcas como Coca-Cola y Carlsberg la plasmaban en sus productos como método de propaganda.

De la misma manera, la cruz ya la utilizaron los estadounidenses en la I Guerra Mundial y podía verse en sus aviones hasta 1939.

OLIMPIADAS DE TOKIO 2020

El monje budista Rev Dr. T.K. Nakagaki ha publicado La esvástica budista y la cruz de Hitler, un libro en el que intenta recobrar el sentido de la cruz gamada y limpiar el rastro que dejaron sobre ella los nazis.

Este año, el mensaje de Nakagaki puede tener una mayor difusión con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Precisamente en Japón, es bastante habitual ver el manji (esvástica nipona), ya que alrededor de 46 millones de personas tienen creencias budistas. Tras los intentos por parte de algunas autoridades de eliminar el símbolo del país, los japoneses se resistieron y, finalmente, se ha optado por que los visitantes se acostumbren a ella y entiendan el verdadero significado, el original.